El Gobierno ha aprobado este jueves un plan de control de la desinformación cuyo objetivo es trabajar contra los bulos. El ejecutivo ha establecido un procedimiento de actuación mediante el cual monitorizará la información, incluso, podrá solicitar la colaboración de los medios de comunicación.

Las críticas no han tardado en llegar y, este viernes, El programa de Ana Rosa ha invitado a varios representantes políticos para hablar de ello: Toni Cantó (C’s), Pablo Fernández (Podemos), Ortega Smith (Vox), José Zaragoza (PSOE) y Andrea Levy (PP).

PP, Vox y Ciudadanos han explicado que su preocupación está en «la ambigüedad» y cómo se va a delimitar quién miente y quién no miente. Fernández, por su parte, ha defendido que es importante delimitar las mentiras y evitar el discurso del odio que usan «partidos como Vox» y que «utilicen la mentira para hacer política».

Dejando un poco el tema de lado, Ana Rosa ha sacado el tema del pacto firmado por PSOE, Unidas Podemos y ERC para que eliminar el castellano como lengua vehicular en la enseñanza.

«No se puede venir a un programa respetable como este a decir que el castellano deja de ser oficial porque es mentira», ha comentado molesto Fernández. «¿Sabes cuál es la ventaja? Que en este programa todo el mundo puede decir lo que piensa», le ha interrumpido Quintana.

Sobre esto ha querido pronunciarse Antonio Maestre, que fue tertuliano de El programa de Ana Rosa, despedido porque la «dirección del programa está incómoda con mi posición crítica. Que no encaja con su línea editorial en esta situación». «Me dijeron literalmente que ‘molestaba a la dirección’ por su ‘línea editorial muy dura», relataba hace meses.

Un mensaje muy corto para una crítica durísima: «¿De verdad, Ana Rosa?», publicaba el periodista en su cuenta de Twitter.