En relación al «caso Dina», el periodista Antonio Maestre considera que se retuercen los hechos para que Pablo Iglesias pase de ser víctima a culpable y conseguir así derrocarle del poder.

«Se ha desatado la Operación Lula intentando convertir a las víctimas en victimarios para ocultar la profunda brecha democrática que son las cloacas del estado y así poder transformar la causa Dina con el objetivo de derrocar a Pablo Iglesias del poder que por ideología está solo destinado a los de una clase superior», ha escrito el periodista.

Además, denuncia que «la ideología está intoxicando la actuación de algunos fiscales y miembros del poder judicial en contra de este gobierno», algo que ya denunció en su día el fiscal Luis Navajas.

Asimismo considera que la actuación del juez Manuel García Castellón es sospechosa ya que, según Maestre, ha despreciado la verdad, los informes, y la falta de pruebas para acusar de varios delitos a Pablo Iglesias.

Maestre explica que hace tan solo dos semanas la sala de lo penal de la Audiencia Nacional devolvió la condición de perjudicado a Pablo Iglesias que el juez García Castellón le había quitado, al considerar más que suficiente el hecho de que los pantallazos publicados por Okdiario llegaran a través del comisario Villarejo, al que se encontró la tarjeta de Dina Bousselham en su domicilio.

«Aún así, el juez Manuel García Castellón se salta la decisión de la sala de lo penal y sin tener en cuenta e informar a la Fiscalía Anticorrupción eleva la petición al Tribunal Supremo para que proceda contra Pablo Iglesias por varios delitos», critica el periodista.

El magistrado achaca a Pablo Iglesias los presuntos delitos de denuncia falsa, descubrimiento y revelación de secretos con agravante de género, daños informáticos y denuncia falsa o simulación de delitos.

Antonio Maestre ha analizado cada uno de los presuntos delitos y ha explicado la intencionalidad que persigue la actuación judicial. Según el periodista, el delito más grave vertido sobre el líder de Podemos es el de denuncia falsa, un delito que necesita que la causa sobre la que versa esa denuncia sea previamente archivada o sobreseída para poder proceder contra alguien. En este caso, el periodista señala que «no es posible proceder por denuncia falsa cuando el procedimiento judicial contra dos periodistas y Villarejo por revelación de secretos sigue abierto».

Además el juez asume que Pablo Iglesias sabía que la filtración a Okdiario no había llegado a través de Villarejo porque conocía que Dina Bousselham había mandado pantallazos a terceros y por eso denunciar que se trataba de una operación de las cloacas del Estado era falso. Maestre matiza que «en ningún momento se expresa que Pablo Iglesias sepa quién fue la persona que envió la información a Eduardo Inda, el único hecho que probaría que Pablo Iglesias realizó una denuncia falsa es saber el origen del filtrador. Algo que el juez desconoce y sobre lo que no aporta evidencia alguna».

Respecto al tema de los daños informáticos por haber estropeado la tarjeta de memoria de Dina Bousselham, el periodista afirma que los dos informes periciales pedidos por el propio juez no aportaron prueba alguna que pudiera indicar que Pablo Iglesias tuvo algo que ver con los daños que presentaba la tarjeta y que el informe policial expresaba que los daños de la tarjeta se debieron a un excesivo lijado por parte de la empresa de recuperación de Irlanda a la que se envió.

«Por otro lado el delito de revelación de secretos precisa de una denuncia previa del interesado, es un proceso previo indispensable que Dina Bousselham, la perjudicada, no ha presentado en momento alguno contra Pablo Iglesias ni es de prever que vaya a hacerlo. Los hechos son incontestables», añade.

Y zanja: «No todos los jueces sirven a su visión de España a través de su toga, pero bastan unos cuántos bien ubicados en puestos relevantes para que se dejen llevar por su visión salvadora de la patria para quela Operación Lula sea una concreta y precisa forma de devolver al poder al orden natural».