Antonio Maestre, periodista de El Diario o La Marea, entre otros, presentaba un libro a comienzos de año que nos obligaba realizar una revisión crítica de la historia empresarial de las grandes sagas familiares que componen las élites de este país: Franquismo S.A.

El libro trata la herencia económica del franquismo de las actuales grandes fortunas. «En España, como en el resto del mundo, los bienes o deudas económicas se heredan, pero la culpa y la responsabilidad moral, no», señala la propia sinopsis del libro. «¿Cuál es la responsabilidad moral de las élites que se lucraron al calor del franquismo? ¿Son legítimos los patrimonios transmitidos a sus herederos?», se cuestiona el autor.

La denuncia del libro de que ilustres nombres de la oligarquía empresarial y política que se enriquecieron con la represión, la corrupción o las íntimas relaciones con la dictadura franquista ocupan hoy cargos de responsabilidad en consejos de administración, administraciones públicas o fundaciones de todo tipo, parece que ha dolido en la extrema derecha.

La intolerancia y violencia ultra ha hecho acto de presencia el un lugar que no suelen pisar. El propio Maestre denuncia en su cuenta de Twitter la vandalización de su libro en La Casa del Libro.

«El fascismo siempre ha sido de quemar libros. Me acaban de enviar esta foto de @LaCasaDelLibro de Gran Vía. Así se han encontrado uno de mis libros. El fascismo no quiere que me lean», señaló.

 

«Pues yo solo os pido que leáis. Mis libros o cualquier otro. Frente a la vandalización de un libro por el odio. Leed», señaló Maestre en otro tuit.