«Ecoembes te tima 1.700 millones de euros al año». Así de claro es el titular con el que Greenpeace afronta un análisis sobre las actuaciones de Ecoembes y Ecovidrio, que según un estudio, supone un gasto de más de 1.700 millones de euros en total a las administraciones públicas.

El estudio, realizado por las organizaciones Rethinking, el Observatorio de Residuos y Greenpeace, ha revelado nuevos datos sobre el coste real que están asumiendo los ayuntamientos españoles por la gestión que hacen Ecoembes y Ecovidrio de sus residuos de envases.

De los miles de millones de envases que consumimos, el 75% acaba en vertederos, incineradoras o el medio ambiente y solo el 25% llega a plantas de reciclaje. Esto evidencia el fracaso del modelo de recogida selectiva actual que, además de ineficiente, es muy costoso para la ciudadanía.

Ecoembes solo se hace cargo de ese 25% que va al contenedor amarillo, pero no se hace cargo de los demás envases, a pesar de que todas las empresas que los fabrican le pagan a Ecoembes por los envases que ponen en el mercado, para que posteriormente se gestionen adecuadamente.

Por tanto, los Ayuntamientos deben gestionar ese 75% restante de envases no recogidos, lo que supone un gasto de más de 1.700 millones de euros en total. La deuda que asumen anualmente los entes locales (los municipios, las provincias y las islas), asciende a 1.699 millones de euros responsabilidad de Ecoembes y a 21 millones de euros de Ecovidrio.

La mala gestión de Ecoembes: solo se hace cargo del 25% de envases que va al contenedor amarillo
La mala gestión de Ecoembes: solo se hace cargo del 25% de envases que va al contenedor amarillo

Es decir, por cada envase que acaban en el contenedor gris, acabamos pagando a Ecoembes una media de 36€ de nuestros bolsillos todos los años o, como en el caso de Valencia, la deuda asciende anualmente a 38,4 millones de euros, lo que significa que cada ciudadano o ciudadana de Valencia costea de su bolsillo a Ecoembes y Ecovidrio 48 euros al año.

Reciclos

La nueva apuesta de Ecoembes, denominada Reciclos, es un sistema que ya fue rechazado en Reino Unido en 2019. El Gobierno británico no cedió ante esta falsa solución promovida por el lobby de los envasadores y supermercados para impedir la implantación de un sistema de devolución y retorno (SDDR) que sí que funciona con éxito en más de 40 países y regiones de todo el mundo.

Tanto Ecoembes como Ecovidrio, niegan tener la obligación legal de hacerse responsables de los envases que no se recojan en los contenedores amarillo, azul y verde y se limitan a sufragar, mediante incentivos para la recuperación de algunos envases de la fracción resto, una pequeña cantidad de los costes generados por la gestión de estos envases, mientras el resto es sufragado por impuestos que paga la ciudadanía.

Pero con el Anteproyecto de Ley de Residuos (actualmente en trámite parlamentario), Ecoembes y Ecovidrio deberían hacerse cargo de la totalidad de los costes de la gestión de residuos de envases, independientemente del contenedor donde se recojan.

Propuestas

En vista de que modelos de recogida selectiva como Reciclos y de que Ecoembes debe cambiar su modelo de gestión que tras 20 años está claro no funciona, Greenpeace pide que la ciudadanía actúe y pida a su Ayuntamiento en redes sociales, por correo o carta que exija a Ecoembes que se responsabilice del 100 % de la gestión de todos los envases, incluyendo los que acaban en la fracción de resto, que no financie Reciclos con dinero público y que se declare a favor del SDDR, un modelo de recogida selectiva que abre la puerta a la reutilización.

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