Los Verdes siguen siendo socialmente necesarios. Las causas que determinaron su surgimiento como opción política en nuestro país permanecen vigentes. Sin embargo, desde su fundación en 1984, la ecología política en España se ha instalado en la insignificancia. Pese a algunos éxitos puntuales, toda una serie de circunstancias han impedido su consolidación como opción determinante a semejanza de otros partidos verdes europeos. Uno de los motivos de escasa relevancia, quizás el principal, ha sido la excesiva fragmentación del movimiento político verde, producto sobre todo de la falta de consenso en torno al modelo organizativo, que por coherencia debería ser fiel reflejo del modelo de Estado que preconizamos. ¿Debe haber un solo partido verde en el ámbito español o 17, tantos como comunidades autónomas?

Los que suscribimos este Manifiesto, personas comprometidas con la metodología ecopacifista y que coincidimos en la necesidad de impulsar la refundación de Los Verdes en España, estamos convencidos de la necesidad de que exista, como en el resto de países de nuestro entorno, un partido verde de ámbito estatal con federaciones autonómicas. Es decir, un único partido verde pero descentralizado, federal e independiente.

Llamamos a todos los partidos verdes (Equo, Los Verdes – Grupo Verde, etc.), y a sus líderes históricos, a sumarse -sin patrimonializarlo- al Movimiento para la Refundación de los Verdes (MRV). Pero el nuevo referente político de los verdes en España no puede ser simplemente una suma de siglas; muchos verdes hoy no pertenecen a ningún partido o están en otras opciones como Podemos fuera de la órbita verde. Debemos ir mucho más allá poniendo en el centro a las personas, con independencia de su adscripción pasada o presente. Debemos perdonar los errores pretéritos que todos hemos cometido y reconciliarnos en torno a un ambicioso proyecto común, capaz de restablecer la confianza de la sociedad en Los Verdes.

¿Qué proyecto, qué estrategia y qué organización necesitamos? Para dar respuesta a estas cuestiones deberíamos empezar por abrir un marco de diálogo flexible entre nosotros, crear un movimiento muy amplio, en el que tengan cabida todos los grupos locales o de afinidad en igualdad de condiciones, los que ya existen con identidad propia y otros que se puedan ir creando. Es muy posible que, en un primer periodo, el proyecto unitario no consiga despertar unanimidades, pero aún así es conveniente poner la primera piedra para construir un referente organizativo capaz de representar al movimiento político verde en su conjunto.

Esa primera piedra son los grupos de trabajo que se han ido creando con el objetivo de consensuar un programa de mínimos y convocar una primera Conferencia política y organizativa en noviembre de 2019. Necesitamos dotarnos de unas normas de funcionamiento interno que garanticen la democracia horizontal, la pluralidad y al mismo tiempo la cohesión. Las personas que conformen el MRV, y las organizaciones que lo apoyen desde afuera, deberían empezar por actuar conjuntamente en todos aquellos ámbitos en los que coincidimos, eludiendo pronunciamientos que generen tensiones internas o pudieran ser fuente de división o conflictos. La práctica nos señalará poco a poco el camino para construir sinergias y llegar a una mayor unidad de criterios en temas complejos como la política de alianzas.

Empezando por ahí, tal vez podamos llegar a contar con un cuerpo organizativo representativo que tenga capacidad de movilizar a la sociedad y suscitar la confianza del electorado en próximos comicios. Sólo de esta manera es posible que lleguemos a convertirnos en una opción política parlamentaria equiparable a las que existen en otros países como Alemania, Francia, Bélgica etc.

Los abajo firmantes, estamos comprometidos con un proyecto nítidamente verde, que tiene que surgir de la fertilidad de todas las culturas de la ecología política, una síntesis capaz de enfrentar los grandes problemas sociales y, entre estos, el que se deriva de los límites de la biosfera para soportar las agresiones de que es objeto por los procesos de producción, distribución y consumo característicos del capitalismo.

Ha quedado abierto un periodo sin citas electorales que nos permite dialogar sin tener que fundamentar ese diálogo en criterios coyunturales. Un tiempo en el que no estamos presionados por urgencias electorales, en el que podremos y deberemos profundizar en la elaboración y el desarrollo de nuestro programa.

Los que coincidamos en el mismo proyecto político debemos comenzar el diálogo sin urgencias unificadoras, respetando nuestra actual ubicación sea la que sea la organización a la que pertenezcamos. Intentemos acercarnos por el contenido de nuestras propuestas, porque quizá sea la única manera de que la unidad organizativa se produzca, de una vez por todas, por sí misma.

Presentamos a continuación nuestro Programa de mínimos que servirá como punto de partida para la Conferencia de noviembre. Si estás de acuerdo envíanos tu adhesión a nuestro movimiento a verdesrefundacion@gmail.com (*).

MOVIMIENTO POR LA REFUNDACIÓN DE LOS VERDES (MRV)

PROGRAMA

  1. Los Verdes proponemos la promulgación de una Ley General del Medio Ambiente que garantice la biodiversidad, la protección de la fauna y flora, la educación ambiental, la prohibición de la obsolescencia programada (asegurando que los fabricantes de todo tipo de aparatos electrónicos no programen el final de la vida útil de los productos de forma premeditada para incrementar las ventas de forma artificial), el abandono de la petrodependencia, la transición ecológica y la aplicación de una nueva política ecológica.

 

  1. Un nuevo modelo energético basado en el uso de energías limpias y renovables y en el autoconsumo. Proponemos prohibir el fracking, la revisión de los proyectos de nuevas centrales térmicas que mantienen modelos energéticos de combustible fósil y rendimiento reducido, y un calendario para el cierre y desmantelamiento de las centrales nucleares. Derogación de las leyes que limitan o recortan el desarrollo de las energías renovables y el autoconsumo eléctrico y la creación de una Agencia de Fomento de las Energías Renovables y del Ahorro Energético con el objetivo inmediato de fomentar la instalación de tejados solares y de parques de energía solar fotovoltaica en terrenos baldíos.
  1. Fomento de la economía verde en todos los campos: agricultura, energía, nuevas tecnologías, transporte, reciclaje, depuración en origen, gestión forestal sostenible, educación ambiental… Ayudas a la producción ecológica y el autoempleo. Fomento de la autogestión y el cooperativismo para la producción de bienes y servicios de utilidad ecológica y social. Generalizar el uso de software libre en todas las dependencias de la Administración. Nueva legislación sobre caza y pesca sostenible y sobre el maltrato animal. Regulación de la práctica y la enseñanza de las terapias naturales, incorporándolas al sistema público de salud siguiendo el modelo portugués.
  1. Impulsar la agricultura y ganadería ecológica, apoyando las cooperativas agrarias y los medios de distribución alternativos. Fomento de los huertos urbanos con cultivos ecológicos, incluyendo terrazas y azoteas. Alimentación ecológica en los comedores escolares. Prohibir los cultivos y productos transgénicos. Desarrollo de una nueva legislación sobre productos utilizados en la transformación de alimentos. Nueva regulación más restrictiva de los aditivos alimentarios.
  1. Una nueva cultura del agua basada en el ahorro y la eficiencia, la depuración en origen y la recuperación y uso sostenible de acuíferos, deltas y ríos en todos sus tramos. El agua debe ser un bien común no privatizable.
  1. Una “Política de Residuos Mínimos”. Eso implica minimizar la generación de residuos, sobre todo plásticos, recuperación de los residuos reutilizables y reciclables, eliminación de los residuos peligrosos, sistemas de retorno de envases y ventas a granel. Tratamiento de los residuos en las zonas de origen y prohibición de la incineración y del almacenamiento de residuos nucleares.
  1. Reequilibrio territorial de personas, servicios e infraestructuras adaptadas al territorio. Ley de sostenibilidad rural recuperando pueblos habitados, sostenibles y con servicios comarcales.
  1. Cambio global en la política de movilidad, basada en el uso de vehículos eléctricos y en el fomento de la proximidad y la accesibilidad entre trabajo, vivienda y ocio correlativa al reequilibrio territorial. Red integral de carril bici, peatonalización de los centros de las ciudades. Red integral de ferrocarriles adaptados y mejora de la comunicación interna comarcal y provincial, tendente a reducir el tráfico pesado en las autopistas y ampliar el de mercancías por tren.
  1. Mayor compromiso en la lucha contra el cambio climático, en la línea de las propuestas de los científicos de Naciones Unidas. Partiendo de la propuesta de la UE (30% de disminución de CO2, 30% de energías limpias y 30% de ahorro y eficiencia), progresar decididamente hacia la propuesta de los expertos (40% de cambios en el 2020 y 80% en el 2050). Medidas contra la contaminación en las grandes urbes con especial atención a la reducción de ozono atmosférico y los triahalometanos en las aguas potables. Implantar un nuevo estándar para las emisiones de partículas de los vehículos. Políticas de reducción y control de la contaminación electromagnética producida por las nuevas tecnologías y moratoria de equipos y redes de tecnología 5G.
  1. Mayor compromiso en la lucha contra el fraude fiscal y la impunidad de los grandes monopolios. Una fiscalidad ecológica que premie los consumos responsables y sancione los consumos irresponsables de las grandes empresas. Fuertes imposiciones a las eléctricas que no concreten el cambio de modelo energético y los porcentajes acordados y fuerte apoyo a las iniciativas particulares, de empresas, comunidades o pueblos. Establecimiento de porcentajes de inversión obligatorios a bancos y cajas en proyectos sociales y ecológicos, tanto a nivel general como local. Prevenir y evitar los riesgos de control social inherentes a la biométrica. Fomento de la inversión ética monetaria, favoreciendo el asentamiento de entidades y bancos dedicados a la inversión ecológica y ética, la economía social y solidaria, los circuitos cortos de producción y consumo, y permitir la emisión y circulación de monedas o criptomonedas soberanas, sociales o complementarias y los bancos de tiempo por parte de las entidades locales y las entidades ciudadanas sin fines de lucro.

* Si estás de acuerdo envía tu adhesión a verdesrefundación@gmail.com indicando tu nombre, apellidos, teléfono, email, localidad, profesión o cargo, organización (si perteneces a alguna) y lo que quieras añadir.