El candidato de ERC a la alcaldía de Barcelona, Ernest Maragall, cree que para reducir los elevados precios de las viviendas en la ciudad debe haber más oferta de alquiler, por lo que se muestra partidario de crear 15.000 viviendas sociales en dos mandatos municipales.

En declaraciones a la Agencia Efe, Maragall ha expresado su preocupación por el problema de la vivienda en la capital catalana, que ha atribuido, no únicamente a la proliferación de pisos turísticos, sino también a la escasez de viviendas disponibles en el mercado de alquiler.

«Vivimos en una sociedad globalizada -ha constatado-, y si permitimos que los precios se decidan desde fuera de la ciudad y en razón de intereses especulativos, estamos perdidos, y esto quiere decir que no estamos gobernando bien nuestro propio suelo y espacio urbano».

Según el alcaldable de ERC, para afrontar esta situación «hay dos grandes líneas a desplegar, y la primera es crear una buena oferta pública de pisos de alquiler que ahora no existe, porque en Barcelona sólo hay un 2 % de vivienda pública destinada a alquiler social, y al no existir oferta, esto repercute en los precios».

Ha advertido, sin embargo, que «en Barcelona hay suficiente suelo como para desplegar 20.000 viviendas nuevas, aunque habrá que ver con qué ritmo se pueden crear, pero nuestra previsión es poder destinar 15.000 viviendas de alquiler social en dos mandatos, lo que es mucho si lo comparamos con el ritmo actual, lo que significa cambiar procedimientos y acortar plazos».

La segunda línea de actuación, ha explicado, «debe ser una nueva regulación legal, que ya ha empezado porque el Govern ha anunciado una nueva Ley de Contratos de Arrendamiento, y esto es una buena noticia, y más si con la misma se puede actuar de forma inteligente sobre los precios de alquiler, limitándolos».

«Ya se que esto va en contra del liberalismo extremo que algunos defienden, pero primero está el interés general y el mercado tiene que servir al mismo y no al contrario», ha puntualizado.

En relación con otro de los grandes problemas que preocupan a los barceloneses, que es el causado por un excesivo turismo, el candidato republicano ha indicado que si es alcalde no revisará la moratoria de construcción de más hoteles, «porque tiene como finalidad corregir una situación que no ha sido resuelta».

«El turismo -ha afirmado- es un éxito, pero no se gestiona bien, porque provoca unos efectos negativos explícitos, y además, la tasa turística no está bien regulada y tampoco los efectos de congestión y contaminación que el turismo produce».

Sobre los pisos turísticos, Maragall ha admitido que «hay una parte acertada en lo que ha hecho hasta ahora» el gobierno municipal de Ada Colau, «que es el esfuerzo por detectar los que son ilegales pero, en todo caso, hemos dejado que nos invadan, y que muchos hayan sido adquiridos por fondos de inversión, la mayoría extranjeros».

El alcaldable de ERC ha alertado que «el turismo no está retornando a Barcelona, ni mucho menos, lo que Barcelona le otorga, es decir, Barcelona se está vendiendo demasiado barata a este tipo de turismo, y no se valora a sí misma de forma adecuada».

Por lo que respeta a la contaminación atmosférica, Maragall coincide con Colau en prever Zonas de Bajas Emisiones en las que se limite el número de vehículos en circulación, pero desea implementar otras medidas, como la incorporación de energías renovables «a gran escala» en los edificios mediante financiación pública y privada «con estímulos fiscales».

No descarta, asimismo, aprobar «peajes de contención» de entrada a la ciudad «pero esto hay que estudiarlo y aprender de experiencias realizadas en otras ciudades».