El pasado 29 de septiembre de 2018 miles de personas se manifestaban en el centro de Barcelona para mostrar el rechazo a la asociación neofascista Jusapol, un sindicato de Policías y Guardia Civiles que quería ocupar la plaza Sant Jaume. Comenzaba el «Holi Festival» en Via Laietana, con el objetivo de poner color a la oscuridad del fascismo y con esta acción ponía en marcha una violenta reacción de la policía, la que efectuó numerosas cargas contra los manifestantes que quedaban atónitos ante una reacción policial desproporcionada. En este contexto, Marcel, un joven que se encontraba entre los miles de manifestantes que había en ese momento en la Via Laietana, recibió las cargas que la policía estaba efectuando.

Cinco meses después de los hechos, en Marcel Vivet fue detenido en Badalona, ​​casualmente, dos días antes de una huelga general. Pasó un día entero en comisaría hasta que fue puesto a disposición judicial y liberado unas horas después. Esta detención fue una decisión política de los Mossos que podrían haber puesto el caso en conocimiento del juzgado y que fuera éste quien decidiera si procedía su citación o detención. No obstante, los Mossos una vez más optaron por una detención innecesaria con la única voluntad de enviar un mensaje de escarmiento y aviso a las puertas de una huelga general.

Dos años más tarde, en un contexto que se prevé de alta tensión social, la maquinaria represiva del Estado vuelve a activarse para desmovilizar el movimiento juvenil, independentista y de izquierdas. Por un lado, la fiscal responsable del procedimiento, Ana Sanz , acusa a Marcel de de desórdenes públicos, atentado a la autoridad y lesiones leves, pidiendo hasta 6 años y medio de prisión , 600 euros de multa y 1.560 euros de indemnización. Por su parte, la Letrada de la Generalitat, Encarna García Rosado , formula la misma acusación, pidiendo 4 años, 9 meses y un día de prisión, 600 euros de multa y 1.549,77 euros de indemnización. Ambas acusaciones quieren hacer pagar al Marcel unas lesiones en la muñeca que él no provocó, sino que con toda probabilidad responden a la brutalidad con que los agentes golpearon a los manifestantes antifascistas.

Desde el Grupo de Apoyo denunciamos que se trata de un juicio político, en el marco de la macro causa contra el independentismo, y un nuevo intento de desmovilizar y destruir las vidas de jóvenes militantes de izquierdas e independentistas. Exigimos la absolución de Marcel, la reparación personal y que los cuerpos policiales asuman responsabilidades sobre las cargas policiales y el dispositivo que ese día pretendía, otra vez, criminalizar el movimiento antifascista y blanquear el españolismo más rancio y represivo. Además, exigimos a la Generalitat de Cataluña la retirada inmediata de la acusación formulada contra Marcel, y nos solidarizamos con todas aquellas personas que sufren represión y que además ven como el gobierno catalán sigue persiguiendo manifestantes antifascistas de mano de la fiscalía española.

Finalmente, queremos agradecer el trabajo que hacen los compañeros y compañeras de Alerta Solidaria, las muestras de apoyo recibidas tanto a nivel colectivo como personal y transmitir toda la fuerza y ​​solidaridad a Marcel y a su familia y entorno, así como con todas las personas represaliadas por su actividad política.

La represión contra la disidencia política es una de las armas más visibles de la guerra sucia del Estado contra el movimiento independentista. Marcel, como tantos otros militantes por la liberación nacional, social y de género, no se encontrará nunca solo, porque somos muchos a su lado. Conscientes de que la solidaridad es nuestra mejor arma, sin ningún miedo seguiremos defendiendo nuestros derechos.

Más información: Marcel Absolucio