El pasado mes de julio, un carguero de la empresa japonesa MV Wakashio encallaba en la costa de la isla de Mauricio, pero no fue hasta este jueves cuando comenzó a derramar al océano parte de su cargamento de 4.000 toneladas de combustible.

Según ha confirmado el vicepresidente de la naviera y recoge Europa Press, el vertido ha dejado una mancha de 1.000 toneladas de combustible.

El primer ministro de Mauricio, Pravind Jugnauth, ha declarado el estado de emergencia en la zona y ha pedido ayuda a Francia y Naciones Unidas para hacer frente al desastre.

Hasta ahora el derrame se concentraba en el sureste pero, según ha indicado a Efe el asesor ambiental en la isla de Mauricio y ex responsable de estrategias de la organización ecologista Greenpeace África, Mokshanand Sunil Dowarkasing, las corrientes y el viento están cambiando y ahora nuevas zonas se están contaminando.

Mientras en el buque avanzan a buen ritmo los trabajos para sellar brechas y vaciar los tanques, los residentes locales, a los que se unirá un equipo de expertos japoneses que saldrá este lunes en dirección a la isla, se están afanando en los trabajos de limpieza.

Por su parte, el Ministerio de Exteriores japonés ha pedido disculpas y ha reconocido la gravedad del problema. «El accidente podría tener un impacto grave en el medio ambiente y la industria turística de Mauricio», ha explicado en un comunicado. «Esperamos que esta asistencia contribuya a la recuperación del medio ambiente de Mauricio y la prevención de la contaminación marina», ha añadido.

Según ha asegurado Greenpeace, se trata de una de las crisis ecológicas más terribles en la historia de Mauricio. La zona afectada es una región de arrecifes de coral que llevaban unos quince años rehabilitándose y también de gran diversidad marina y terrestre, con importantes reservas naturales a pocos kilómetros.

Pero el desastre no es solo natural, sino también económico, ya que cientos de familias de la zona viven de la pesca y del turismo, un sector en el que la pandemia del coronavirus ya estaba provocando un fuerte impacto.