Durante su comparecencia ante el juez de la Audiencia Nacional, Manuel García Castellón, el constructor David Marjaliza ha confesado que pagó sobornos al PSOE para conseguir obras públicas en la Comunidad de Madrid y comisiones en negro a Izquierda Unida para que callara, según recoge en su noticia El Mundo.

El constructor señaló que: «Yo lo he explicado siempre, a nosotros nos pedían un dinero, nosotros lo pagábamos y a nosotros se nos adjudicaba» y añadió: «Le dábamos también un poquito (a Izquierda Unida) para que callara».

Marjaliza señaló que las mordidas que desembolsaba, dependiendo de los años, oscilaban entre los 1.000 y los 6.000 euros por vivienda adjudicada y afirmó que todos los socios de sus empresas eras conocedores de esos pagos que además se firmaban en los libros de «la doble contabilidad de sus sociedades».

«No se firmaban actas de juntas de socios porque una junta en B no se firma, se firman las salidas de caja para que nadie se llevara el dinero y se cuadrara la contabilidad», indicó el principal arrepentido del denominado caso Púnica.

Respecto al modus operandi para pagar sobornos al PSOE, el constructor puso como ejemplo un caso de la localidad de Parla: «José Antonio Alonso (ex alcalde socialista de Cartagena y ex socio suyo) nos decía en un Consejo: ‘Nos ha pedido el alcalde dinero’. Decíamos que sí, creamos una gestora, nos presentamos a los concursos y se nos adjudicaba», aunque matizó que a veces pagaban y no se les adjudicaba.

Además puntualizó que siempre pagaban en efectivo y que su ex socio venía todas las semanas a buscar el dinero que les pedía «para las necesidades de los políticos de turno».

Según una documentación aportada al juez por Marjaliza y revelada en exclusiva por El Mundo, en los libros que reflejan la caja B de sus empresas entre 1999 y 2002 figuran pagos en negro por importe de un millón al PSOE y a IU además de pagos al PP para la obtención de permisos urbanísticos.

Francisco Granados, ex secretario general del PP de Madrid e imputado en la causa, tras escuchar la declaración de Marjaliza ha pedido a García Castellón que impute a todos los altos cargos socialistas que figuran en la documentación así como a Rafael Simancas.