El constructor David Marjaliza, uno de los principales imputados en la Púnica, ha sido citado de nuevo el 25 de abril tras haber involucrado al excomisario José Villarejo en la ocultación del dinero que tenía Marjaliza en Suiza y que le había traspasado el exconsejero madrileño Francisco Granados.

Según ha adelantado hoy La Información y han confirmado a Efe fuentes jurídicas, el juez Manuel García Castellón ha llamado de nuevo a Marjaliza -que ha comparecido una decena de veces desde que decidió colaborar con la Fiscalía- para que concluya la declaración que empezó el pasado 17 de diciembre.

Entonces quedó pendiente que respondiera a las preguntas de las defensas en esta causa, incluida la de Granados.

En su anterior comparecencia en la Audiencia Nacional, Marjaliza aseguró que en 2013 Granados le presentó a Villarejo para que le ayudara a ocultar la cuenta de Suiza, que se reunieron los tres y que luego él asistió a varias reuniones con el excomisario.

Según un informe de la Guardia Civil, Granados transfirió en 2007 todos sus fondos en Suiza (1,6 millones de euros) a una cuenta en el país helvético a nombre de una sociedad de Costa Rica vinculada a Marjaliza, operación con la que éste último ayudó al exconsejero a blanquear ese dinero.

A su salida de la declaración, el propio Marjaliza explicó a los periodistas que Granados «utilizó a Villarejo para intentar paralizar a la Fiscalía de Suiza», pero ha asegurado que desconoce qué gestiones hizo el excomisario.

«A mí me lo presentó y tuvimos un par de reuniones con él y luego nos presentó a un abogado, Ernesto Díaz-Bastién», quien hasta hace unos meses ha defendido al excomisario en la Operación Tándem.

Dijo que este abogado «recibió un pago», si bien no supo detallar la cantidad que le abonaron entre él y Granados.

Marjaliza también habló de la operación Kitchen, a través de la que la Policía, con Villarejo al frente, trató de sustraer documentos al extesorero del PP Luis Bárcenas a manos de su chófer, Sergio Ríos, imputado por estos hechos.

Ha explicado que su conductor era amigo del de Granados y éste le comunicó que querían localizar el número de teléfono del chófer de Bárcenas porque querían «interceptar algún tipo de documentación».

Según le dijeron, «iban a interceptar documentación que llevaba la mujer de Bárcenas a Soto del Real», cuando éste estuvo en prisión preventiva en 2013, pero que no sabía exactamente el qué porque sólo le hicieron un comentario de «30 segundos».

«Yo contacté con mi conductor y mi conductor le localizó», ha dicho para añadir que no habló de esto con nadie más, solo hoy al juez.

También confirmó que le consiguió al chófer de Bárcenas, Sergio Ríos, un piso en Valdemoro con una rebaja de 3.000 euros porque Francisco Granados se lo pidió.