En una entrevista concedida a El Correo, recogida por Europa Press, Grande-Marlaska indica asimismo que si se produce la transferencia de prisiones a Euskadi «será simplemente el cumplimiento de una obligación fijada estatutariamente» y «siempre sería en beneficio de la sociedad, y no de un partido».

Cuestionado por el hecho de que se presente como candidato por Cádiz a las próximas elecciones generales del 28 de abril y no por Vizcaya, pese a haber nacido en Bilbao, afirma que en Vizcaya está el PSE y «quien tiene que encabezar esa lista es su máximo referente, que es el lehendakari Patxi López», de tal forma que «lo contrario sería ilógico».

Asimismo, critica que se cuestione el constitucionalismo del PSOE, «un partido de 140 años de historia», y considera que tras los comicios tocará «pactar, dialogar y convenir».

Por otro lado, recuerda que la legislación penitenciaria es la misma para todo el Estado y las transferencias sobre las prisiones «se reducen a la gestión de los centros penitenciarios».

De este modo, indica que «si se transfiere» a Euskadi la competencia sobre prisiones, será «simplemente el cumplimiento de una obligación fijada estatutariamente». «Siempre sería en beneficio de la sociedad y no de un partido», expresa.

Respecto a los traslados llevados a cabo a 26 presos de ETA a cárceles cercanas a Euskadi, el ministro dice no llevar un control en el número de internos porque «no es algo excepcional».

«La política de dispersión fue avalada por los tribunales como un medio de lucha contra ETA, pero una vez desaparecida no podemos tener esa política penitenciaria», expresa, para añadir que «tenemos una ley y son las juntas de tratamiento las que proponen». De este modo, subraya que «no se ha trasladado a ningún preso a Euskadi, salvo a dos cercanos a la ‘vía Nanclares’.

Según describe, «no hay un derecho que diga que tengan que estar en su lugar de residencia» y «tampoco se trata de reunificar a quienes han sido condenados por un mismo delito». «Presos no terroristas que sean riojanos, por ejemplo, no tienen por qué estar en la cárcel de Logroño», argumenta.

Por otro lado, se declara defensor de la ‘vía Nanclares’ y cree que para que se produzcan acercamientos, «lo mínimo que se puede pedir a alguien es que reconozca los hechos y pida perdón». «La ‘vía Nanclares’ tuvo su momento y esas personas condenadas por terrorismo dieron un paso cuando ETA seguía matando. Ya no puede haber una segunda vía, sería desnaturalizar lo que hicieron ellos», añade.

Por último, lamenta que haya habido partidos que hayan «azuzado» a algunas asociaciones de víctimas del terrorismo «para que criticaran al gobierno» por su política penitenciaria.