Jorge Vilda, exseleccionador español, ha sido contratado por la Real Federación Marroquí de Fútbol para liderar el equipo nacional femenino de Marruecos y supervisar las categorías juveniles.
Este movimiento llega después de que Vilda fuera relevado de su posición en la Selección Española tras el polémico escándalo del beso entre el expresidente de la RFEF, Luis Rubiales, y Jenni Hermoso. A pesar de la polémica que rodeó su salida de España, Vilda ha firmado un contrato de cuatro años en Marruecos.
La Federación marroquí anunció la noticia en un comunicado oficial, expresando su agradecimiento a Reynald Pedros, el anterior entrenador, por su contribución, especialmente por llevar al equipo femenino a la segunda ronda del torneo de la Copa del Mundo.
Vilda asumirá un papel crucial no solo como el entrenador principal del equipo femenino, sino también como coordinador de las categorías juveniles del fútbol marroquí.

Esta semana, el exseleccionador español fue llamado a declarar como investigado en relación con el «caso Rubiales». Durante su testimonio, admitió haber hablado con el hermano de Hermoso en el avión de regreso a España después de la final del Mundial, pero negó que lo hiciera por orden de Luis Rubiales.
Vilda afirmó ante el juez que tomó la iniciativa de hablar con el hermano de Hermoso para «bajar el suflé», sugiriendo que su intención era calmar la situación. Cuando se le preguntó por qué no habló directamente con Jenni Hermoso, explicó que lo hizo porque la vio visiblemente afectada y agobiada en ese momento.
Con su llegada a Marruecos, Jorge Vilda enfrenta un nuevo desafío en su carrera. Además de entrenar a un equipo nacional, se espera que desempeñe un papel fundamental en el desarrollo de jóvenes talentos en el fútbol marroquí. Mientras tanto, el «caso Rubiales» continúa siendo objeto de atención mediática.

























