Ahmed S.

ECS. Madrid. | El ejército de ocupación marroquí continúa cometiendo abiertamente crímenes de guerra contra la población saharaui. A mediodía de ayer ejecutó, en coordinación con la fuerza aérea, un ataque con proyectiles contra una concentración de civiles que aguardaban el paso frente al punto fronterizo PK75 que comparten Argelia, la RASD y Mauritania, y que da acceso a los campamentos de refugiados saharauis. Afortunadamente, no hubo daños que lamentar. 

La zona bombardeada está situada al extremo norte de Mauritania y es un área en el que colindan tres países: Sáhara Occidental por la izquierda, Argelia por la derecha y Mauritania en el centro de ambas. Localizada a 30 kilómetros de la sección del muro militar que cubre la región adyacente de Mahbes y a unos 13km del PK75, se trata de una conocida zona de tránsito civil y comercial que, mientras se cometía la agresión, un avión marroquí sobrevolaba la región realizando labores de reconocimiento. Con pleno conocimiento de la situación y habiendo podido verificar que no se trata de fuerzas militares, el ejército marroquí continuó lanzando proyectiles.

Sin embargo, esto no es nada nuevo para los saharauis, que llevan sufriendo la despiadada represión marroquí desde hace 45 años. Desde que se inició la guerra el pasado Noviembre, han sido varias las operaciones militares marroquíes que han tenido como objetivo a civiles. La primera de ellas, ‘casus belli‘ de la actual guerra, fue la penetración militar en la brecha ilegal de El Guerguerat, obligando a intervenir al Ejército saharaui para evacuar a los ciudadanos que se manifestaban. A partir de entonces, todas las que le siguieron estos seis meses se cobraron víctimas mortales además de otros heridos. Nómadas, transeúntes y pastores de camellos que viven en las zonas liberadas del Sáhara Occidental se han convertido en blanco de los misiles marroquíes.

En Mahbes bombardearon y demolieron varias habitaciones de un domicilio familiar, que por suerte no se encontraba en el interior al momento del ataque. Recientemente, bombardearon a dos vehículos particulares muriendo calcinados ambos conductores. Por otro lado, están las minas antipersona que continúan causando estragos entre la población nómada y pastores que viven y desarrollan su labor en estas zonas. 

Lo que se obtiene por la fuerza solo se puede mantener por la fuerza, así, el régimen marroquí en sus intentos de disuadir a través del terror, apunta más allá del muro de la vergüenza, y con impunidad pasmosa, a la población. Mientras, los saharauis siguen siendo el único pueblo del mundo invadido y en conflicto armado al que la ONU niega un mandato para garantizar los derechos humanos más básicos, incluso Cruz Roja Internacional no interviene a pesar de los llamamientos a cumplir con sus propios principios fundacionales que basan su existencia y utilidad pública. 

Fuente: El confidencial Saharaui

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