Más de cien personas se congregaron ayer en silencio frente a las embajadas de Noruega y Dinamarca en Rabat en memoria de las dos alpinistas, procedentes de ambos país nórdicos, que el pasado lunes fueron degolladas por presuntos terroristas yihadistas en la región montañosa del Atlas.

Los participantes se reunieron esta tarde ante la embajada de Noruega para depositar flores y encender velas antes de dirigirse a la de Dinamarca para rendir el mismo homenaje.

Al mismo tiempo llevaron pancartas para mostrar su repulsa por el asesinato de la ciudadana danesa Louisa Vesterager Jespersen, de 24 años, y de la noruega Maren Ueland, de 28, que fueron encontradas degolladas el pasado lunes en la región montañosa del Atlas (cerca de la ciudad turística de Marrakech), donde practicaban turismo de montaña.

«Lo que pasó es inaceptable e inhumano; todos los marroquíes estamos conmocionados y traumatizados tras este acto criminal y nos solidarizamos con las familias de las víctimas», dijo a Efe Jalisa Lachgar, una de las ciudadanas que participó en la concentración.

En los pasados dos días, los ciudadanos se han ido celebrando concentraciones de solidaridad con las víctimas en varias ciudades del país, al mismo tiempo que se repitieron los mensajes de condena del crimen terrorista en las redes sociales y en toda la clase política.

Las autoridades marroquíes consideraron que el crimen es un acto terrorista y arrestaron a trece personas en las ciudades de Marrakech, Esauira, Chtuka Ait Baha y Tánger.

Cuatro de los detenidos aparecieron en un vídeo con la bandera negra del grupo yihadista Estado Islámico (EI), al que juran lealtad, y que supuestamente fue grabado la semana anterior al asesinato.