Redacción Internacional

Según la ONG Médicos sin Fronteras, más de un centenar de jóvenes inmigrantes y refugiados que había sido secuestrados por traficantes de seres humanos fueron tiroteados mientras intentaban escapar de su cautiverio en el oeste de Libia.

Inmigrantes libios

La mayoría eran adolescentes procedentes de Eritrea, Etiopía y Somalia que intentaba buscar asilo en Europa. 25 de ellos fueron hospitalizados en Bani Walid, siete por heridas graves a causa de disparos y fracturas, según la ONG. Los jóvenes denunciaron que durante la escapada, 15 murieron y otros 40 no lograron huir.

Las mafias se aprovechan de la debilidad del fallido Estado libio, que está dividido en dos, con una autoridad en el este, bajo control del Parlamento en Tobruk y la tutela del mariscal Jalifa Hafter, y otra en Trípoli, respaldada por la ONU y con Fayez al Serraj como primer ministro.

 

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