Este jueves, el Senado italiano levantó la inmunidad a Matteo Salvini, con el voto de 149 senadores a favor y 141 en contra, para que pueda ser juzgado por negarse al desembarco de 162 personas refugiadas rescatadas por el barco de la ONG Open Arms en agosto de 2019, cuando era ministro del Interior.

“Me siento orgulloso de haber defendido a Italia y volvería a hacerlo”, señaló Salvini y añadió que “lo volvería a hacer y lo volveré a hacer, también porque solo en este mes de julio los desembarcos son seis veces los del mismo período del año anterior, con la Liga en el gobierno. Sigo adelante, con la cabeza bien alta y con la conciencia limpia”.

El 15 de agosto, la Justicia italiana permitió al barco humanitario entrar en aguas de la isla de Lampedusa para protegerse del mal tiempo y el 20 de agosto la Fiscalía permitió el desembarco en la isla de los 83 inmigrantes que quedaban a bordo, pues muchos ya habían sido evacuados.

Salvini podría ser acusado de secuestro de personas tras negarse a que el barco bloqueado frente a las costas sicilianas en el marco de su política de puertos cerrados, tomase tierra en un puerto italiano.

El exministro de Interior ha señalado que su actuación era una forma legítima de intentar obligar a la Unión Europeaa compartir la carga de migrantes y refugiados llegados a las costas italianas.

Sin embargo, la votación del Senado no implica el enjuiciamiento directo del líder de la Liga sino que dependerá de una audiencia preliminar en el Tribunal de Palermo en la que se decidirá si se manda a juicio o si se archiva la causa.

El ultraderechista italiano podría enfrentarse además al juicio por haber impedido el desembarco de los 131 refugiados del barco Gregoretti en julio de 2019.

Tras conocerse la decisión del Senado, Matteo Salvini ha escrito un tuit en el que califica de “farsa” su enjuiciamiento y ha anunciado que irá a la Corte “con la cabeza muy alta”, mientras el director de la ONG española celebraba que Salvini vaya a ser juzgado y manifestó que solo quieren justicia por todo el daño que el exministro de Interior causó a 160 personas.