Màxim Huerta, ministro de Cultura, ha dimitido por el fraude fiscal. Huerta ha asegurado que es «absolutamente inocente» y que se marcha para evitar «desestabilizar el proyecto regenerador de Pedro Sánchez«: «Pagué al fisco convencido de mi inocencia«.
En su comparecencia ha asegurado que renuncia a su cargo porque ama «la cultura y la transparencia, pero la inocencia no vale de nada contra esta jauría«. «A veces hay que retirarse y eso algo. Yo amo la cultura y por eso me retiro. Me voy con la misma humildad que hace siete días«, ha indicado.
Huerta se convierte así en el ministro que menos tiempo ha durado en su cargo en la historia de la democracia, ni una semana. Antes de su comparecencia, Huerta ha acudido al Palacio de la Moncloa a presentar su dimisión a Pedro Sánchez.
La dimisión llega 12 horas después de conocerse que defraudó a Hacienda 218.322 euros empleando una sociedad para cobrar lo que recibía por participar en El programa de Ana Rosa de Telecinco y tras saberse además que intentó declarar a Hacienda más de 300.000 euros de gastos injustificados.
El fraude detectado por la Agencia Tributaria y ratificado en mayo del año pasado por la Justicia corresponde a los ejercicios fiscales de 2006, 2007 y 2008. En total, Hacienda reclamó a Huerta 366.000 euros por el fraude
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