Una delegación con más de 50 médicos y enfermeros cubanos ha llegado a Italia para ayudar en la gestión de la emergencia del coronavirus. «Aquí están, en Lombardía, nuestros médicos y enfermeros. Vienen de Cuba, solidarios y comprometidos con hacer bien a los necesitados, sin distinción. Los médicos de Cuba vienen en apoyo al pueblo de Italia para combatir el coronavirus», escribió el embajador de Cuba en Italia, José Carlos Rodríguez, en las redes sociales.

Estos médicos y enfermeros han acudido a Italia después del llamamiento de las autoridades de Lombardía, que solicitaron apoyo internacional para hacer frente a la emergencia. «Confíen en nosotros, regresaremos todos a la patria con el deber cumplido», indicó Pérez en un mensaje difundido hoy aquí por la embajada de la isla caribeña.

Estos médicos se sumaron a los nueve expertos chinos que lucharon contra el COVID-19 en la ciudad de Wuhan, foco del brote, y que se encuentran en Italia desde el 13 de marzo, cuando llegaron con 31 toneladas de material sanitario.

Los sanitarios cubanos se han instalado, provisionalmente, en Crema, una ciudad de 35.000 habitantes al sur de Milán. Más adelante serán destinados a prestar sus servicios en el nuevo hospital de campaña que se está construyendo en Bérgamo. “Estamos prestando nuestros servicios en el servicio de cuidados intensivos, de medicina interna y de neumología.

“Tenemos una formación humanista, basada en el principio de la solidaridad, del compromiso con la profesión y de la medicina” señaló el jefe de la brigada en Italia durante una entrevista. Según datos oficiales de 2019, en la isla hay nueve médicos por cada 1.000 habitantes en la isla.

No es extraño que el Gobierno cubano envié personal sanitario para ayudar en situaciones difíciles en terceros países. De hecho, la Brigada Henry Reeve, a la que pertenecen estos médicos, se creó en 2005. Sin embargo, es la primera vez que Cuba envía a su “ejército de batas blancas” a un país desarrollado como Italia.

El “ejército de batas blancas” ya está desplegado en estos momentos en países como Jamaica, Belice, Antigua y Barbuda o Dominica y Santa Lucía.