La clínica pediátrica de Médicos sin Fronteras (MsF) en las afueras del campo de Moria, en la isla de Lesbos, continúa atendiendo a hombres, mujeres, niños y niñas afectados por el incendio que el domingo 29 de septiembre acabó con la vida de una madre y un niño y por los enfrentamientos que siguieron al fuego. MsF recibieron 21 pacientes, incluidos ocho casos que fueron estabilizados en la clínica antes de ser transferidos al hospital público de Mitilene. Además el equipo está facilitando apoyo psicológico a varios niños y adolescentes.

Marco Sandrone, coordinador del proyecto de la ONG en Lesbos, explica la situación:

«Estamos conmocionados por el incendio que estalló ayer en el campo de Moria. Nuestros equipos médicos estuvieron atendiendo hasta altas horas de la noche a los heridos en los enfrentamientos entre la policía y los migrantes que se produjeron justo después del incendio. En total, recibimos 21 pacientes, 8 de ellos fueron estabilizados en nuestra clínica y posteriormente transferidos al hospital público de Mitilene.

Esta mañana, nuestro equipo de psicólogos entró en acción para ayudar a las personas que vivieron ayer horas de pánico, especialmente a los niños y niñas que en estos momentos suponen alrededor del 40% del total de refugiados, migrantes y solicitantes de asilo en Moria.

El incendio no puede ser calificado como un accidente. Esta terrible tragedia es la consecuencia directa de políticas brutales que atrapan a 13.000 personas en un campamento con servicios totalmente inadecuados que apenas puede acoger a 3.000. Sucesos como estos se vienen repitiendo todos los años mientras la autoridad griega no toma medida alguna para evitarlos. El número de personas aumenta día a día, mientras que los traslados a la Grecia continental son limitados.

Todos los líderes europeos son responsables de la situación inhumana que estas personas viven en Lesbos y en otras islas griegas. Tienen la responsabilidad de evitar más muertes y sufrimiento. Ya es hora de detener el absurdo acuerdo entre la UE y Turquía y esta política inhumana de contención y evacuar urgentemente a las personas de este infierno en el que se ha convertido Moria.

Nuestros médicos y psicólogos tratan todos los días a pacientes que deben ser evacuados con urgencia para ser atendidos en instalaciones médicas equipadas. Sin embargo, estas personas se ven obligadas a sobrevivir en condiciones demoledoras en el campo de Moria, en una lucha diaria por la supervivencia, donde su estado médico y psicológico se deteriora inevitablemente día a día. En el campo hay hoy casi un millar de menores no acompañados viviendo en esta agotadora espera para saber su destino.

Es evidente que la responsabilidad de esta situación es política. Por ello hacemos un llamamiento a la evacuación inmediata de los más vulnerables para que sean transferidos a instalaciones adecuadas donde puedan acceder a la atención médica que necesitan».