La Ley de Juego española de 2011 reguló el mercado para apuestas deportivas y el póker online. Desde entonces la publicidad de casas de apuestas y juegos de azar se ha disparado sin freno.

Por ello, el ministro de Consumo, Alberto Garzón, acaba de presentar sus anunciadas más de 100 medidas incluidas en el Proyecto de Real Decreto de Comunicaciones Comerciales de las Actividades del Juego. Estas medidas son de obligado cumplimiento y que se basan en dos pilares: los horarios y el contenido de la publicidad.

“No tenemos regulación alguna sobre publicidad de juegos de azar y apuestas, y esa laguna legal es la que queremos arreglar con este Real Decreto», ha indicado Garzón. “Hay una enorme alarma social por las consecuencias patológicas que tiene el juego sobre la salud pública y personal. Por eso, aunque sólo llevamos un mes, era urgente y necesario tomar estas medidas”, ha subrayado.

Alberto Garzón ha incidido en que se trata de una regulación estricta de la publicidad, con la participación de muchísimos actores, y que será la forma más efectiva para enfrentar el problema.

El objetivo final es proteger a cuatro sectores: menores, jóvenes entre 18 y 25 años, personas que ya han tenido adicciones o tienen riesgo de tenerlas, y al conjunto de los/as consumidores/as.

A partir de ahora la publicidad, como norma general, y tal y como ha indicado el ministro de Consumo, solo será posible de 1 a 5 de la madrugada. «Hay diferencias entre los tipos de juego como marca la Ley del Juego, restringiendo más los que son de tipo casino», indica el ministro.

Asimismo, el 80% de la publicidad actual no podrá realizarse y el 20% restante se hará en condiciones mucho más restrictivas. Entre otros, estarán prohibidos todos los anuncios que inciten al juego compulsivo, del tipo ‘apuesta ya’, ‘entra y gana’ o similar.

Casas de apuestas

Garzón ha tenido claro en todo momento que uno de los puntos más necesarios de regulación son las casas de apuestas. En los últimos años han aumentado de forma considerable estos locales a la vez que se lleva a cabo una agresiva y masiva campaña publicitaria por todos los medios posibles. Sin embargo, cerrar las casas de apuestas es competencia de las CCAA, no del Ministerio de Consumo.

El ministro asegura, sin embargo, que tienen un plan para trabajar en ello porque les preocupa. A donde sí puede llegar el ministerio es a la publicidad de estas casas de apuestas.

«Las marcas de casas de apuestas estará prohibidas en cualquier producto destinado a menores, así como al patrocinio de cualquier instalación deportiva o de nombre de los equipos deportivos», ha indicado Garzón.

Además, se «obligará a que los tipsters, influencers de las apuestas, demuestren sus datos reales de ganancias y aciertos para evitar el fraude de que ganar es más fácil de lo que realmente es», ha sentenciado.