El exministro del Interior Jorge Fernández Díaz ordenó, vía SMS, a Francisco Martínez, su entonces número dos, espiar a Luis Bárcenas para intentar averiguar si el extesorero estaba en posesión de información o documentos comprometedores para el Gobierno de Mariano Rajoy.

Esta prueba de que el ex ministro conocía la operación de espionaje a Luis Bárcenas está en manos de un notario desde el verano de 2019, ya que Martínez depositó en una notaría de Madrid cuatro mensajes intercambiados desde su teléfono oficial, informan a eldiario.es fuentes del caso. 

Los mensajes del ministro fueron hallados, según El Confidencial, el pasado mes de marzo por la Unidad de Asuntos Internos de la Policía Nacional. El análisis de esas evidencias ha confirmado las sospechas sobre la implicación del ministro del Interior y persona de la máxima confianza de Mariano Rajoy en una operación destinada a sabotear la investigación judicial de la caja B del PP.

La revelación de estos mensajes pone contra las cuerdas a Fernández Díaz, que podría ser imputado en el marco del caso Kitchen, causa que está a un paso de cobrar una nueva dimensión después de que la Fiscalía Anticorrupción haya pedido al juez que cite a declarar en calidad de investigados a Fernández Díaz y a la ex secretaria general del PP María Dolores de Cospedal.

El Ministerio Público quiere que el titular de Interior en el primer gobierno de Rajoy y Cospedal acudan a declarar para responder por la posible comisión de delitos de malversación de caudales públicos, prevaricación y descubrimiento y revelación de secretos.

Martínez está a la espera del levantamiento del secreto del sumario para declarar después de haberse acogido a su derecho a no hacerlo en las dos primeras ocasiones. En un comunicado tras su imputación, Martínez admitió que podía haber cometido errores en su desempeño en Interior, pero que siempre había actuado “con absoluto respeto a la Ley”.