La implantación de sistemas de reconocimiento facial en varias tiendas de Mercadona para detectar a personas con antecedentes penales ha derivado en los últimos días en una polémica sobre la legalidad en el uso de esa información.

Por ello, la Agencia Española de Protección de Datos (AEPD) ha señalaba que ha abierto una investigación para determinar si la nueva tecnología de la cadena de supermercados vulnera la legalidad vigente.

Sin embargo, Mercadona alega que informó previamente a la agencia e, incluso, que «siguió los pasos» marcados por la misma a la hora de llevar a cabo este proyecto, tal y como han confirmado fuentes de la compañía a ‘La Información’.

«No tenemos constancia del expediente abierto por la Agencia», explican desde Mercadona. El sistema de detección anticipada, que parece que no guarda ninguna información, funciona a través del reconocimiento de rasgos físicos, detecta la entrada de personas con sentencia firme y medida cautelar de orden de alejamiento en vigor contra Mercadona o sus trabajadores, tal y como apunta la compañía.

De igual manera, la compañía explica que su compromiso con la protección de datos va más allá y que ha llevado a cabo la implementación y puesta en marcha de esta medida «siempre en constante contacto con las autoridades correspondientes para garantizar la total protección y todas sus garantías legales».

Considera que su sistema de detección anticipada contribuye, «exclusivamente, al cumplimiento de las sentencias firmes y medidas cautelares en vigor, que tengan una orden de alejamiento del establecimiento o contra cualquiera de sus trabajadores».