Este domingo 17 de enero, El País publicaba un artículo en el que el exgobernador del Banco de Inglaterra, Mervyn King, alertaba de la posibilidad de una crisis financiera en la eurozona. King, exgobernador del segundo banco central más antiguo del mundo, ha vaticinado para pronto «una crisis de endeudamiento». A pesar de que su gestión a partir de 2008 fue discutible, después adoptó políticas monetarias ultraexpansivas y ahora es crítico con los banqueros centrales, en especial con el BCE.

En relación a la covid-19, Mervyn King señala que es un ejemplo clásico de incertidumbre radical. En su opinión, era imposible saber que un virus procedente de China se iba a extender por todo el mundo. «Los modelos matemáticos son estupendos, pero antes de enfrascarse en esa absurda tarea de intentar medirlo todo hay que hacer un esfuerzo por conocer la naturaleza de fenómenos como la covid. Veo a un montón de economistas creyendo que van a aplicar sus modelitos a cualquier cosa, y eso es no haber entendido nada”, ha añadido.

El exgobernador del Banco de Inglaterra ha indicado que la Gran Depresión fue una sacudida para la ciencia económica y que las crisis financieras son cada vez más frecuentes. «Pero con la covid quizá pase una cosa buena: que los recursos pasen de sectores y empresas inviables a sectores y empresas con futuro”. King parafrasea a Schumpeter y su destrucción creativa.

Según King, «antes de la crisis, la banca era muy eficiente y ganaba montones de dinero, pero luego vimos lo frágil que era, y se hizo un esfuerzo (con un éxito solo parcial) por aumentar su resiliencia”. El coronavirus ha puesto de manifiesto lo frágiles que son nuestras sociedades, incluso las más avanzadas y los políticos deben centrarse en eso, en aumentar la resiliencia del sistema, ha añadido.

El exgobernador del segundo banco central más antiguo del mundo prevé una crisis de endeudamiento que llegará pronto. Las empresas y Estados han aumentado la deuda global aún más con la pandemia. «Cuando se retiren las muletas del Estado habrá quiebras de empresas, y muy probablemente crisis de deuda soberana en los países emergentes. El hecho de que todo eso vaya a suceder de forma más o menos sincronizada es un problema serio, con potencial para provocar una crisis financiera, particularmente en la zona euro», dice King, tal y como recoge El País.

En relación a las políticas monetarias, King considera que es el momento de decir alto y claro que hay límites que los bancos centrales no pueden traspasar porque no tienen mandato y porque nadie vota a los banqueros centrales. En 2020, con la irrupción de la covid, los Gobiernos hibernaron la economía y, aunque la narrativa económica en vigor dice que la combinación de estímulos fiscales y políticas monetarias ultraexpansivas ha sido un éxito, él no termina de ver el beneficio del activismo de los bancos centrales.

En el caso del BCE, lleva años relocalizando recursos de una parte de la eurozona a otra sin mandato para ello. «El euro se creó pretendiendo que una unión monetaria es viable sin unión fiscal. Eso provoca constantes tensiones, como ya vimos en 2010 en el Sur: en ausencia de transferencias fiscales del Norte al Sur es muy difícil mantener unida la zona euro. Con la covid, Europa no ha optado esta vez por la austeridad sino por los fondos europeos: por las transferencias fiscales. Pero de momento es algo temporal, para una sola vez, y en cambio ese es un reto permanente para la eurozona”.

Mervyn King y la crisis financiera en la eurozona

Mervyn King, exgobernador del Banco de Inglaterra: “Se avecina una nueva crisis de endeudamiento"
Mervyn King, exgobernador del Banco de Inglaterra: “Se avecina una nueva crisis de endeudamiento»

En su opinión, el riesgo ante la incapacidad de los políticos de dar el paso adelante que requiere la zona euro es que el BCE reciba presiones para hacer transferencias fiscales por la puerta de atrás, algo que no es una forma transparente ni honesta para lidiar con el problema. Tanta responsabilidad sobre los hombros del BCE no es buena, tal y como recoge El País en su entrevista.

Mervyn King también ha hablado de España. King considera el país ha hecho los deberes y duras reformas, pero el desempleo sigue muy arriba, un desempleo que tal vez sea el precio por estar en el euro. España salía de una dictadura y Europa fue un salto hacia la democracia y muchos españoles estuvieron dispuestos a hacer en su día ese sacrificio, algo que los británicos no hicieron. El exgobernador del Banco de Inglaterra reflexiona que «si a los italianos les hubieran dicho hace 20 años que si entraban en el euro no iban a crecer nada de nada, ¿se hubieran unido al euro?. Lo dudo».

King criticó “la aproximación incompetente de los políticos británicos” durante la negociación del Brexit. “El debate sobre la pertenencia del Reino Unido a la UE nunca fue económico: era político. La Unión nunca se avino a considerar que podía haber dos tipos de miembros en la UE: quienes quieren estar en el euro, en una unión política, y quienes no». Según King, las consecuencias políticas del Brexit son formidables, pero cree que dentro de un tiempo veremos que las económicas no son para tanto.

Para finalizar, King ha señalado que «tenemos un problema global de demanda: lo que Larry Summers llama estancamiento secular. Creo que nos falta explicar por qué: si la economía funcionara razonablemente bien, el equilibrio económico global se regeneraría en una recesión porque los recursos pasarían de empresas en decadencia a empresas con futuro, de sectores inviables a sectores viables»

«Eso no ocurre porque tenemos problemas con los precios: con los tipos de cambio, por ejemplo. China es un ejemplo de libro. El euro también: Alemania y el Norte tienen una moneda significativamente infravalorada; el resultado es que Alemania sigue invirtiendo en su sector exportador, pese a que los retornos son muy bajos, en lugar de invertir en casa, donde podría rentabilizar su demanda interna».

«Es posible que la crisis que se avecina, paradójicamente, nos venga bien si conseguimos que haya mecanismos de reestructuración bien articulados. Pero para ello deberíamos ser capaces de acertar con las narrativas: Trump ha convencido a los estadounidenses de que los EE UU han sido los perdedores de la Guerra Fría y de la globalización; los alemanes están convencidos de que son los paganinis de Europa. Tremendo error”.

“El síntoma más evidente del gran desequilibrio que tiene la economía mundial son los bajísimos tipos de interés. La otra cifra preocupante es el nivel de deuda. Tarde o temprano veremos quiebras de empresas, reestructuraciones de deuda privada, y crisis de deuda soberana en los emergentes. También necesitamos una reforma de la gobernanza monetaria global, que corre el peligro de fragmentarse. Ojalá seamos suficientemente audaces”, ha zanjado.