Aunque la Unión Demócrata Cristiana de Alemania (CDU) de Angela Merkel y el Partido Popular de Pablo Casado se podrían considerar formaciones hermanas de centro derecha, nada se aleja más de la realidad.

Ya se comprobó en el Parlamento Europeo el pasado miércoles 7 de julio cuando el PP español decidió no censurar las leyes homófobas de Viktor Orbán, aislándose del PP europeo. La campaña de odio del primer ministro húngaro contra el colectivo LGTBI recibía la condena del Parlamento Europeo con 459 votos a favor, 147 votos en contra y 58 abstenciones, entre ellas las de 12 de los 13 parlamentarios del PP español.

Toda la delegación comandada por Dolors Montserrat se ha abstenido en la votación de la resolución a excepción del eurodiputado Esteban González Pons, que ha votado a favor, rompiendo la disciplina de voto de su partido que se negó a respaldar la iniciativa y acabaron absteniéndose en un asunto que en las últimas semanas se ha convertido en clave para los partidarios de la unidad europea y de los defensores de los derechos y las libertades en la Unión Europea, entre ellos la presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen.

Distanciamiento respecto a la forma de abordar la memoria histórica

Ahora, también resulta visible un distanciamiento entre el partido de Merkel y Casado respecto a la forma de abordar la memoria histórica. Este miércoles, el embajador de Alemania en España, Wolfgang Dold, ha recordado que Berlín ha inaugurado, desde el 3 de junio hasta el 30 de octubre, una exposición bajo el título “Españoles rojos” que pretende rendir homenaje y arrojar luz sobre la odisea de alrededor de 140.000 refugiados republicanos de la Guerra Civil española, 100.000 de ellos hombres forzados a trabajar para el régimen nazi en Francia, Alemania, África del Norte y las islas del Canal.

Mientras Alemania recuerda a los "españoles rojos" forzados a trabajar para los nazis, Casado insiste en no desenterrar las heridas del franquismo
Mientras Alemania recuerda a los «españoles rojos» forzados a trabajar para los nazis, Casado insiste en no desenterrar las heridas del franquismo

Mientras tanto, este miércoles 21 de julio, un día después de que el Consejo de Ministros haya aprobado el proyecto de Ley de Memoria Democrática, Pablo Casado ha reivindicado la Transición y la Constitución de 1978 y ha recalcado que «nadie debe desenterrar ahora viejas heridas ni descoser el perdón sellado». Según ha dicho, el Partido Popular se siente «orgulloso heredero» de ese «extraordinario legado» que «ahora algunos quieren dilapidar».

Casado ha elegido el Parador de Gredos, lugar simbólico de Ávila donde se redactó la primera ponencia de la Constitución a primeros de 1978, para hacer un «homenaje» a la Transición y la Constitución, que, a su entender, fue un «ejercicio de concordia y fraternidad tras una larga historia de enfrentamiento y pérdida de libertades».

«Por eso nadie debe desenterrar ahora viejas heridas ni descoser el perdón que sellaron nuestros padres y abuelos. Y menos por un irresponsable interés de dividir a la sociedad para intentar polarizarla electoralmente», ha señalado en referencia a la futura Ley de Memoria Democrática que ha prometido derogar en caso de llegar a La Moncloa algún año.

El presidente del PP ha asegurado que quería hacer este «pequeño homenaje» a la Transición y a la Carta Magna porque su partido se siente «orgulloso heredero de ese legado extraordinario que ahora algunos quieren dilapidar».

Mientras en Alemania el gobierno de Merkel homenajea a aquellos que «tuvieron la suerte de no ser deportados a Mauthausen», pero obligados a realizar trabajos forzados para el régimen nazi y de los que se conoce relativamente poco, Casado ríe las gracias negacionistas del expolítico de Vox, Ignacio Camuñas, en las que niega el golpe de Estado de 1936 y culpa al Gobierno de la República por el levantamiento militar.

Varias fuerzas políticas han cargado contra Camuñas y, especialmente, contra la indiferencia de Casado ante sus palabras. Zaida Cantera, exmilitar y diputada del PSOE, ha comentado a través de su perfil de Twitter: “Os imagináis al tal Camuñas justificando el holocausto nazi, la Segunda Guerra Mundial y a Angela Merkel riéndole la gracia mientras los medios de comunicación se hacen eco. No imaginéis mucho. Fue un golpe de Estado en el que unos militares traidores se alzaron contra los españoles”.

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