Save the Children alerta en su último informe de que más de 7.000 niños y niñas de diversas nacionalidades continúan viviendo en condiciones insalubres y de hacinamiento en el campamento de Al Hol, situado en el noreste de Siria, en medio del temor a un brote de coronavirus. Ha pasado más de un año desde que la población de este campo de refugiados aumentó tras la contienda contra ISIS en el noreste de Siria.

A medida que los gobiernos evacuan a sus ciudadanos repartidos por todo el mundo debido a la pandemia de la Covid-19, Save the Children insta a todos los estados cuyos ciudadanos estén atrapados en Siria a asumir su responsabilidad y repatriarlos, dado el potencial peligro que enfrentan los niños, las niñas y sus familias. 

Actualmente se están pudiendo realizar un número muy bajo de pruebas de coronavirus en el noreste de Siria. Aproximadamente 68.000 personas, incluidos sirios e iraquíes, viven en el campamento de Al Hol, de los cuales aproximadamente 43.000 son niños y niñas.

La escasez en el suministro de agua y electricidad en toda la zona y los cortes regulares de la estación central de agua que abastece a todo el campamento de Al Hol hacen que sea extremadamente difícil para estas personas implementar las mejores prácticas de higiene.

La población de Al Hol aumentó de aproximadamente 10.000 personas a principios de 2019 a más de 73.000 en mayo de 2019. El hacinamiento severo en el campamento –y especialmente en la parte donde viven familias de nacionalidades extranjeras con vínculos reales o percibidos con ISIS– haría prácticamente imposible el distanciamiento social o el autoaislamiento en caso de un brote de coronavirus.  

Save the Children expresa su especial preocupación en un contexto en el que los niños y las niñas con sistemas inmunes debilitados o patologías previas serían muy vulnerables. Asimismo, las medidas para detener el avance del coronavirus llevan a que los niños y las niñas pierdan el acceso a la educación y a la atención sanitaria. 

“La desesperada situación de todos los niños y niñas que viven en el limbo de Al Hol es aún más alarmante dada la pandemia global que enfrenta el mundo. Al Hol nunca tuvo la intención de alojar a tanta gente como lo hace actualmente y las consecuencias de un brote de coronavirus allí son impensables”, asegura Sonia Khush, directora de Save the Children para la Respuesta Humanitaria en Siria.

Save the Children hace un llamamiento a los países de origen para que repatríen de manera segura a estos niños y niñas y a sus familias, de acuerdo con sus obligaciones establecidas en la Convención de las Naciones Unidas sobre los Derechos del Niño. Las normas internacionales acordadas han establecido que el acceso al apoyo para la rehabilitación es clave para la recuperación de estas personas, acceso que actualmente no está disponible en los campamentos de desplazados dentro de Siria. Los estados deben hacer todo lo posible para mantener la unidad familiar y proporcionar la protección especializada, la salud y cualquier otro tipo de apoyo de rehabilitación que fuese necesario en el regreso a sus países de origen.

Save the Children