Varios miles de personas, según el partido La Izquierda, honraron hoy en Berlín a los líderes comunistas Rosa Luxemburgo y Karl Liebknecht en el centenario de su asesinato en 1919 por paramilitares de la extrema derecha que puso fin a la conocida como “revolución espartaquista”.

Entre los asistentes al tradicional homenaje a Luxemburgo y Liebknecht en el cementerio berlínes de Friedrichsfelde, donde se encuentran sus tumbas, estaba la cúpula del partido La Izquierda, que aglutina a poscomunistas y disidentes socialdemócratas, según informó la cadena regional rbb.

Los presidentes del partido, Katja Kipping y Bernd Riexinger, así como los jefes del grupo parlamentario, Sahra Wagenknrecht y Dietmar Barsch, depositaron coronas con claveles y gerberas.

También participaron en el acto el líder del grupo parlamentario en el estado federado del Sarre y pareja de Wagenknecht, Oskar Lafontaine, y el presidente de la Izquierda Europea, Gregor Gysi.

Prácticamente al mismo tiempo partía desde la Puerta de Fráncfort, en el barrio berlinés de Friedrichshain, rumbo al cementerio una marcha bajo el lema “Homenaje Luxemburgo – Liebknecht 2019”, en la que también participaron varios miles de personas, según la policía.

“Nos manifestamos a favor de la paz y de la solidaridad internacional y en contra de la explotación, la supresión de los derechos democráticos y el aumento de las amenazas fascistas”, defienden los organizadores de la marcha, en un comunicado.

Para esta tarde hay previstos varios actos más en homenaje a los dos líderes comunistas.

La presidenta de la fundación que estudia los crímenes de la dictadura del Partido Socialista Unificado (SED, por sus siglas en alemán), Anna Kaminsky, llamó en un comunicado a evitar “una idealización de la política comunista tanto al inicio como durante la República de Weimar”.

En ese sentido, subrayó la necesidad de abordar “de manera diferenciada y crítica” el papel de Luxemburgo y Liebknecht como fundadores del Partido Comunista de Alemania (KPD) y “figuras simbólicas de la revolución”.

Así, la fundación recordó hoy con una corona de flores en el cementerio de Friedrichsfelde a las víctimas de la dictadura comunista, al estar la historia del comunismo “ligada al recuerdo de los crímenes cometidos y de los millones de víctimas”.

La revuelta espartaquista fue el colofón de un movimiento liderado por Luxemburgo y Liebknecht con el que al término de la I Guerra Mundial (1914-1918) los elementos marxistas e izquierdistas alemanes trataron de derribar la recién nacida República de Weimar e implantar un sistema comunista semejante al establecido en Rusia tras la Revolución de Octubre de 1917.

El movimiento, cuyos líderes fundaron el Partido Comunista de Alemania (KPD), fracasó tras la reacción de las fuerzas conservadoras que movilizaron al Ejército y a los denominados “Freikorps” (milicias paramilitares derechistas) para sofocarlo.

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