Miles de iraníes y afganos se han concentrado en las últimos días en la frontera entre Turquía y Grecia ante los rumores en las redes sociales de que las autoridades turcas les permitirán cruzar a suelo griego, informan este lunes los medios locales.

En los últimos tres días, las fuerzas de seguridad en la localidad turca de Edirne han detenido a más de 950 personas, en su gran mayoría iraníes y afganos, que llegaban pensando que se les permitiría entrar en Grecia y, así, en territorio de la Unión Europea.

Uno de los detenidos, un iraní que se identificó como Ali Huseini, dijo a la prensa que había llegado desde la ciudad de Denizli, a unos 600 kilómetros, tras leer en las redes sociales que Turquía abriría la frontera.

«En una cuenta social con más de cien mil seguidores se dijo que nos reuniéramos en Edirne y que no nos enfrentáramos con la Policía, pero al llegar aquí entendí que nada era cierto», señaló, según informa la agencia Anadolu.

En 2015 ya se registró un caso similar, con miles de migrantes que llegaron a Edirne, a menudo a pie, tras oír un rumor de que se les permitiría viajar a Alemania, pero tras varios días en campamentos improvisados, las autoridades turcas les devolvieron a diferentes provincias del país.