Han sido detenidas más de 12 personas, vinculadas a la extrema derecha, acusadas de querer secuestrar y asesinar a Gretchen Whitmer, la gobernadora de Michigan.

Los miembros de la milicia, según informó el FBI, se habrían entrenado y adquirido armamento para llevar a cabo la acción.

Según dijo en rueda de prensa la fiscal general de Michigan, Dana Nessel, los acusados pertenecían a la milicia «Wolverine Watchman», quienes, según El Español, «tenían la intención de instigar una guerra civil en el país».

La gobernadora Whitmer agradecen a los agentes «que arriesgaron su vida para defender» la de su familia.

A su vez, Whitmer, lanzó una crítica contra Donald Trump, ya que este no ha condenado de manera tajante los actos de violencia de la ultraderecha

«Cuando nuestros líderes se reúnen, envalentonan o fraternizan con terroristas domésticos, legitiman sus acciones y son cómplices», aseguró la gobernadora.