El PP ha anunciado que no apoyará la ampliación del estado de alarma aunque no ha aclarado aún si su voto será un «no» o la abstención. Ante esta situación, el Grupo Socialista ha mantenido diversos contactos en los últimos días buscando apoyos para sacar adelante la nueva prórroga con presidentes autonómicos del PP como el gallego Alberto Núñez Feijoó, y con representantes de ERC y PNV.

En la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros María Jesús Montero, ministra de Hacienda y portavoz del Ejecutivo, ha señalado que el Gobierno considera imprescindible mantener el estado de alarma para restringir la libertad de movimiento después de una tendencia buena en los datos epidemiológicos del coronavirus que animan a «no poner en riesgo lo que con tanto esfuerzo hemos conseguido. Lo podemos echar por tierra si no hacemos caso a las recomendaciones de los expertos».

Montero ha indicado que al Gobierno le gustaría que el principal partido de la oposición «abandonara intereses partidistas y se pusiera por delante el interés general. Cuando la oposición de otros países se comporta así, causa una cierta envidia. Se tiende la mano, ese va a ser nuestro talante, intentar consensuar los mayores apoyos posibles».

Montero ha defendido que la prórroga del estado de alarma es «imprescindible» para el sector sanitario y por la repercusión de las medidas económicas en el sector empresarial y los trabajadores beneficiarios de los instrumentos de los distintos decretos leyes que, ha recordado, han contado con el apoyo de la «gran inmensa mayoría» de los representantes políticos.

Por su parte, Salvador Illa, ministro de Sanidad, ha señalado que la prórroga de este estado de excepcionalidad que el Consejo de Ministros ha acordado solicitar al Congreso refuerza los mecanismos de «cogobernanza» con las Comunidades Autónomas en esta nueva etapa de inicio de la transición a la nueva normalidad.

Illa ha recordado que la pandemia global afecta a los países con más tráfico de personas, como España. «Y todos se han provisto de instrumentos similares o idénticos al estado de alarma tanto en la fase de escalada como de desescalada», señalaba.

Además se ha aferrado a las razones sanitarias y civiles para prorrogar este estado de excepcionalidad. Primero la salud, ha dicho, «gracias a unas reglas comunes que nos ha permitido entrar juntos y nos va a permitir salir juntos con flexibilidad». Entre las razones civiles ha recordado que el vector principal de contagio es la movilidad y, «para ello, es imprescindible tener un instrumento que la limite. En definitiva, el estado de alarma ha funcionado y no es el momento de experimentos», ha afirmado.