La secretaria de Estado de Igualdad de España, Soledad Murillo, defendió hoy en Lisboa que no se puede cambiar la denominación de violencia «porque uno quiera» y afirmó que quien niega la existencia de la violencia de género no conoce el fenómeno o quiere aprovecharse de él.

«La violencia de género existe como tal y quien lo niegue es alguien que no conoce el fenómeno o quiere aprovecharse del fenómeno para hacer su propia cuenta de resultados», dijo en declaraciones a la prensa en Lisboa y agregó que los datos «no pueden ser desmentidos a base de adjetivos».

Murillo, que participa en la capital lusa en un encuentro de trabajo organizado por el Gobierno portugués sobre violencia machista, aseguró que los términos que se utilizan pretenden «ser más eficientes» para combatir este problema y «no tienen nada que ver con una posición intransigente».

«La ley de violencia de género es una ley orgánica que responde a aquellas mujeres jóvenes que no vivían con su agresor o mujeres separadas que ya no vivían con su agresor», explicó.

Murillo señaló que «hay que responder a esta violencia igual que a la doméstica, que se produce entre hermanos, entre padres, tíos, amigos, etc», pero insistió en que «en ningún caso tiene que ver con violencia de género».

La secretaria de Igualdad se mostró convencida de que no habrá un retroceso en la lucha contra este tipo de violencia pese a los planteamientos de partidos con una posición diferente.

«Los datos no pueden ser desmentidos a base de adjetivos, la regresión no se produce porque uno quiera. Ahí están las próximas elecciones para que se vea de una forma clara», apostilló.

Hacer estadísticas «es muy valiente por parte de los gobiernos», consideró, porque les compromete a poner en marcha medidas y evaluar la situación desde los diferentes sectores, como los juzgados, la Policía o los medios de comunicación.

«Es importante que las mujeres sepan que no mienten, que no hay denuncias falsas, que por supuesto el concepto de violencia de género es el apropiado para aquellos casos donde no hay convivencia y que no hay ningún retroceso», dijo.

La reunión en Lisboa busca compartir experiencias entre los gobiernos español y portugués sobre el combate a la violencia contra las mujeres, entre ellas el sistema con el que España contabiliza las muertes, que no existe en Portugal.

«No sabemos, sobre las muertes que ocurrieron durante 2019, cuáles son en contextos de violencia doméstica y cuáles de violencia contra las mujeres, y hay que saber cómo organizar esos datos», reconoció la ministra lusa de Presidencia, Mariana Vieira da Silva.