Los primeros cachorros de linces ibéricos en libertad en Cáceres nacieron el pasado mes de mayo. Se trata de dos cachorros, hijos de Miera, una hembra nacida en cautividad en el año 2015 y liberada en 2016 en la Zona de Especial Conservación (ZEC) del Matachel, y de Negral, un macho nacido también en cautividad en el año 2016 y liberado en 2017, en los Montes de Toledo, que llegó por sus propios medios a Valdecañas.

Desde hace más de 40 años no se conocían nacimientos ni población viable en Extremadura. Según los expertos que trabajan en el Programa de Reintroducción Ex-situ del Lince Ibérico, la “importancia” de Extremadura y, en especial, el área de Valdecañas en la provincia de Cáceres, y del Matachel en la de Badajoz, como zona de interconexión territorial y de intercambio genético entre linces de diferentes regiones.

El lince ibérico sigue siendo el felino “más amenazado” del planeta por lo que para su recuperación se han necesitado “grandes esfuerzos y apoyos económicos” por parte de la Comisión Europea, de los gobiernos estatales de España y Portugal y las comunidades autónomas que intervienen en el programa de Reintroducción, entre los que destaca Extremadura, incide el Ejecutivo regional.

La Dirección General de Sostenibilidad de la Consejería para la Transición Ecológica y la Sostenibilidad de la Junta de Extremadura agradece también la colaboración e implicación de “numerosas” personas y entidades.

Asimismo, al trabajo de campo y organizativo se suman las labores de divulgación y concienciación entre los vecinos y propietarios de las diferentes zonas; así como los acuerdos de colaboración con los propietarios, el diálogo con los gestores de fincas y cotos y la colaboración e implicación con el Ministerio para la Transición Ecológica, la Fundación CBD Hábitat, ayuntamientos y entidades locales, la Federación Extremeña de Caza y las diputaciones provinciales.