Luchar pacíficamente por los derechos humanos. Eso es lo que ha hecho Nasrin toda su vida. Como abogada defendía a las mujeres que se negaban a acatar las degradantes leyes sobre el uso del velo o hijab.

El «delito» de esta abogada y activista iraní comienza en 2010, cuando es detenida bajo los cargos de “propaganda contra el estado” y “reunión y confabulación con el fin de atentar contra la seguridad nacional”. Le cayeron 11 años de condena y 20 de inhabilitación profesional.

Tras 3 años en prisión fue liberada gracias a la presión ejercida por diversas organizaciones de defensa de los derechos humanos y figuras públicas como la premio Nobel Shirín Evadí. Pero durante estos años confinada, sólo mantuvo la boca cerrada en lo concerniente a la alimentación. La activista protagonizó varias huelgas de hambre para protestar por la incomunicación a la que la tenían sometida y la imposibilidad de ver a sus hijos. Sus carceleros le ofrecieron en un momento dado que renunciara a su activismo y que se convirtiese en topo para informar sobre sus compañeros abogados a cambio de libertad y tampoco soltó palabra.

Tras salir de prisión su dedicación a víctimas de la violencia machista se amplía a periodistas críticos con el régimen y opositores políticos como Heshmat Tabarzadi, en especial a partir de 2009, cuando pocos abogados se atrevían a hacerlo.

En junio de 2018 volvió a ser detenida, acusada de espionaje, difusión de propaganda y desacato al líder Supremo de Irán, Alí Jamenel. Sotudé fue juzgada en rebeldía el 30 de diciembre de 2018 tras negarse a comparecer ante el tribunal porque se le negó el derecho a elegir a su abogado.

 El 6 de marzo de 2019 fue condenada in absentia, acusada de ser miembro de una organización de derechos humanos y de avivar la corrupción y la prostitución. Su familia informó el pasado 12 de marzo la condena de 38 años de cárcel y 148 latigazos que le había sido impuesta, por varios delitos relacionados con la seguridad nacional.

La de Nasrin es la sentencia más dura que se recuerde en muchos años contra un defensor o defensora de los derechos humanos. No podemos permitir que esta gran mujer reciba un solo latigazo ni pase un día más en prisión.


 

Exige al Líder Supremo de Irán la liberación inmediata e incondicional de Nasrin Sotoudeh y que la sentencia sea anulada ya.

¡Firma!

Vídeo Recomendado:

1 Comentario

Deja un comentario