Pese a los millonarios esfuerzos publicitarios y de marketing «verde» de la multinacional (antes denominada Gas Natural Fenosa), siete de sus instalaciones energéticas se encuentran entre las empresas más contaminantes a nivel español, tal como revelan las estadísticas oficiales de la UE.

Central térmica de Meirama en Cerceda (A Coruña) / Wikimedia

Así, las centrales térmicas y de ciclo combinado de Naturgy alcanzaron en 2018 unos niveles de emisión de CO2 e 7,39 millones de toneladas, divididas entre sus instalaciones de Meirama (2,24), Sagunto (0,98), La Robla (0,86), Besòs (0,85), Barcelona (0,83), Cartagena (0,82), y Málaga (0,81), y todo en un contexto en el que la propia Europa insiste en que evitar los peligros del cambio climático «es una prioridad principal» y que uno de sus objetivos clave para 2020 es la reducción de un 20% de las emisiones de gases de efecto invernadero con respecto al año 1990.

EL OBJETIVO, MANTENER EL CALENTAMIENTO GLOBAL POR DEBAJO DE UN AUMENTO DE DOS GRADOS

La Unión Europea considera que el calentamiento global debe limitarse a menos de dos grados centígrados con respecto a la temperatura media de la época preindustrial «para evitar los efectos más graves del cambio climático y posibles cambios catastróficos en el entorno global».

Para conseguirlo, según los objetivos fijados por las Nationes Unidas, el mundo debe detener el aumento de las emisiones de efecto invernadero antes de 2020 y reducirlas un 60% antes de 2050 con respecto a las de 2010.

ALERTA CIENTÍFICA

La comunidad científica internacional alerta que las investigaciones más recientes sugieren que si no se toman medidas para reducir las emisiones a nivel mundial, es probable que a finales del presente siglo el calentamiento global supere el objetivo de los dos grados y pueda llegar hasta los cinco con consecuencias catastróficas para el ser humano y la biodiversidad del planeta.