Después de los negacionistas del coronavirus que creen que el virus no es real o por lo menos tan grave como nos hacen creer y los negacionistas de la nieve que creen que es plástico, llegan los negacionistas de los negacionistas.

Los negacionistas de la pandemia o de la COVID-19 creen que la enfermedad infecciosa causada por el virus SARS-CoV-2 y la pandemia no son reales o la gravedad de las mismas no es elevada.

Unos afirman que el virus fue creado en el laboratorio chino de Wuhan donde comenzó el brote y otros como el cantante Miguel Bosé piensan que la pandemia fue “la gran mentira de los gobiernos” y una estrategia de Bill Gates para inyectar microchips a la humanidad y poder controlarla por medio de la red de telefonía 5G.

Algunos van más allá y vinculan la pandemia a las compañías farmacéuticas a las que acusan de criticar la hidroxicloroquina para vender sus productos e incluso afirman que patentaron el virus.

Evo Morales, líder boliviano, llegó a denunciar que el coronavirus era un plan de Estados Unidos y las multinacionales para reducir la población innecesaria, en este caso, las personas de tercera edad.

Negacionistas de la nieve

Ahora, con la llegada de la borrasca Filomena y la llegada de la nieve a lugares donde no es habitual y en cantidades nunca vistas, los negacionistas de la nieve inundan las redes sociales armados con sus mecheros.

Según estos negacionistas la nieve no es nieve, sino plástico, ya que al acercar el mechero a una bola de nieve no se derrite sino que se mancha de negro. Amparados en «la prueba del mechero», la red se ha llenado de vídeos.

Antes de que estos vídeos se hagan demasiado virales, el científico y biólogo Álvaro Bayón ha dedicado un hilo en Twitter a explicar ese fenómeno. «Empecemos por el principio. Usamos un mechero de butano o de gasolina, y usamos nieve previamente apelmazada. Esas dos variables son relevantes», comienza diciendo.

El científico ha explicado por separado el fenómeno de que una bola de nieve se manche de negro y por otro lado el tema de que no se derrita. Según Bayón, al usar un mechero estamos quemando un combustible (butano o gasolina), que contiene una interesante cantidad de impurezas que, al quemarse, forman hollín, un hollín que se deposita sobre la superficie y hace que se ponga negro.

En relación al tema de por qué no se derrite, el biólogo explica que «el agua (incluso congelada) tiene un alto calor específico. Si la bola de nieve está apelmazada (eliminas el aire que hay entre los copos de nieve), el hielo está en contacto con… bueno, con más hielo».

Y continúa: «La llama la estás aplicando sobre un punto localizado, y la mayor parte del calor que recibe va a disiparse por el resto de la masa de hielo, sin llegar a derretirse, a causa de ese alto calor específico»

«Sin embargo, en el punto donde la llama impacta de forma más directa, el hielo, al pasar repentinamente de una temperatura muy baja a una muy alta, sufre un proceso bien conocido por cualquiera que haya estudiado física y química en la ESO, que es la sublimación», añade.

Álvaro Bayón explica que si se usa una nieve-polvo sin apelmazar, parte de la nieve se derretirá y se infiltrará hacia el resto por capilaridad, como antes, y buena parte de ella sublimará, debido a que el aire que hay atrapado entre los copos actúa como aislante térmico, impidiendo que el calor se disipe por el resto del hielo, dejando los copos más expuestos al calor extremo de la llama.

Y para zanjar el tema señala que se puede probar a poner la nieve en un recipiente y meterlo al microondas, en la vitrocerámica o dejarlo unas horas encima de la mesa del salón y entonces, cuando se haya derretido la nieve, se verá si el recipiente tiene plástico o no.

Negacionista de negacionistas
Negacionista de negacionistas

Negacionistas de negacionistas

Pero el tema de los negacionistas no acaba aquí. Los últimos en aparecer son los negacionistas de los negacionistas. La usuaria de Twitter Elena de Lara (@nekrowomancer) ha subido un vídeo en dicha red social en el que dice: «No sé vosotros pero yo lo tengo clarísimo. Soy negacionista de negacionistas porque no me lo creo»

«Tanta gente fuera del sistema que sabe cómo funciona perfectamente. El Gobierno intenta hacernos creer que esta gente existe. Nos han infiltrado gente en la gente para hacernos creer que hay gente así y no son robots de plástico porque tú le pasas un mechero por debajo a un negacionista y huele a quemado, se pone negro, eso es plástico puro», añade.