El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, denunció al atardecer de hoy, cuando se inicia la jornada judía del Día en Conmemoración del Holocausto, el antisemitismo presente tanto en la extrema derecha como la extrema izquierda mundial. El mandatario tomó la palabra en Yad Vashem, el Museo del Holocausto en Jerusalén, y habló, entre otras cosas,  del antisemitismo.

«La extrema derecha, la extrema izquierda y el islam radical están de acuerdo en una sola cosa: su odio hacia los judíos», expresó Netanyahu, quien también se refirió al ataque del pasado sábado en una sinagoga de Estados Unidos.

El presidente israelí, Reuvén Rivlin, aludió a su vez a los vínculos que hoy tiene su país con líderes europeos de extrema derecha. «Ningún interés ni consideración política puede justificar alianzas deshonrosas con grupos racistas o elementos que no reconozcan su pasado y su responsabilidad por los crímenes del Holocausto», dijo.

Rivlin también remarcó que Europa es hoy víctima de fantasmas del pasado bajo la forma de «ideas de superioridad, pureza nacional, xenofobia y antisemitismo evidente desde la izquierda y la derecha».

Aún más específico, Rivlin se refirió a ataques antisemitas en Gran Bretaña, Francia y Europa del Este, y enfatizó el peligro de que algunos de estos ataques tienen lugar en parlamentos y gobiernos.

Tanto el presidente como el primer ministro, sin embargo, se esforzaron en recalcar la fortaleza del pueblo judío en la actualidad, en comparación con los tiempos del Holocausto.

«El Estado de Israel no es solo una democracia estable, sino que también tenemos un importante poder militar, diplomático y económico y siempre vamos a defender al Estado y a las comunidades judías de todo el mundo», advirtió Rivlin.

Netanyahu aprovechó la oportunidad para mencionar la amenaza que presenta Irán, aclarar que no le tiene miedo y demandar más presión internacional contra el país persa.