En la noche de este domingo, Logroño y León han vivido disturbios en protesta contra las medidas adoptadas para frenar la expansión del coronavirus. En la capital riojana han sido detenidas al menos cuatro personas por participar en los disturbios mientras que en la capital leonesa decenas de jóvenes encapuchados causaron daños en vehículos, volcaron e incendiaron contenedores, arrojaron sillas y mesas de los bares y saquearon tiendas.

De estos hechos se ha hecho eco el medio alemán Neues Deutschland que señala que nada tienen que ver «con el discurso de los manifestantes, quienes supuestamente se preocupan por el bienestar de la gente común, los autónomos y los pubs cuya base económica sería destruida por las medidas de protección del coronavirus».

Neues Deutschland recoge también las palabras del lehendakari Iñigo Urkullu y del vicelehendakari y consejero de Seguridad, Josu Erkoreka, quienes han denunciado los incidentes protagonizados por «negacionistas» en Bilbao.

Según Urkullu, la protesta y los incidentes registrados el pasado jueves en Bilbao, en los que seis personas fueron detenidas por la quema de 25 contenedores, «también son terrorismo» dado que «atentan contra la salud y el bienestar» de los ciudadanos.

Erkoreka definió los incidentes como «una expresión absolutamente irresponsable de grupos de personas que en el mejor de los casos son personas inconscientes y profundamente insolidarias con el problema que está viviendo la sociedad y, en el peor de los casos, personas que aprovecharon la situación para provocar disturbios».

Además el vicelehendakari ha informado de que entre las personas detenidas algunas cuentan con antecedentes delictivos por desorden público e incluso por violencia machista contra sus parejas.

Para el vicepresidente segundo del Gobierno, Pablo Iglesias, detrás de las protestas que tuvieron lugar en Madrid, Barcelona, Burgos, Santander o las capitales vascas, está la ultraderecha que las promueve «tirando la piedra y escondiendo la mano».

El líder de Podemos ha publicado varios tuits en los que referencia una «estrategia de la tensión» que buscaría desestabilizar al Gobierno de coalición. «En Italia lo llamaron ‘strategia della tensione’. Para entender el contexto de los disturbios que promueve la ultraderecha tirando la piedra y escondiendo la mano, lean a José Manuel Martín Medem», escribía Iglesias en Twitter.

En otro tuit Iglesias escribía: «La consigna de ciertos poderes mediáticos es ahora negar lo evidente. Dicen y dirán que los ataques a la policía y los disturbios no tienen que ver con la ultraderecha».

El medio alemán recoge que hubo convocatorias a las protestas en redes radicales de derecha, tal y como apunta el periodista y experto en la escena, Jordi Borràs. El responsable de la organización juvenil de la ultraderecha Democracia Nacional (DN), Pablo Lucini, tuiteó el pasado martes: “Próximos encuentros en Barcelona, ​​Valencia, Logroño y Zaragoza, aquí los carteles, máxima distribución y participación en todas las ciudades”.

Además, Neues Deutschland añade que «los fascistas no ocultaron sus convicciones ultraderechistas y antisemitas en los disturbios, que mostraron saludos de Hitler y gritaron ‘Sieg Heil'». 

En Barcelona, lo que empezó como una manifestación contra las nuevas restricciones para frenar la incidencia de la pandemia terminó en una violenta serie de incidentes que se saldaron con doce detenidos acusados de desorden público y atentado contra la autoridad.

Entre el grupo de manifestantes destacaban miembros de la extrema derecha, integrantes de los Boixos Nois, dueños de bares y negacionistas. Según el medio alemán, los alborotadores dejaron grafitis en el casco antiguo como «Fuck Jewish» ,»SS» o «Stand up Europe».

Por su parte, Vox ha justificado los disturbios de Barcelona. El líder de Vox en Catalunya y diputado en el Congreso, Ignacio Garriga, señaló que «los llaman ‘negacionistas’. Son trabajadores en el paro, padres sin nómina para alimentar a sus hijos, autónomos que no tienen trabajo y que hoy han visto su cuota aumentada. Españoles corrientes de Barcelona, hasta las narices de ser encarcelados y condenados a la miseria».

Vox culpó de los actos vandálicos a infiltrados de «extrema izquierda» y a los jóvenes refugiados no acompañados (menas) que llegan a España para huir de la pobreza, avivando así el racismo.

Por su parte, el portavoz de Unidas Podemos, Pablo Echenique considera que los disturbios han sido provocados por nazis y fascistas alentados por los socios del PP y Cs en Murcia, Andalucía y Madrid. «Otra noche de disturbios provocados por nazis y fascistas y alentados por los socios del PP y Cs en Murcia, Andalucía y Madrid. Si acaba habiendo un atentado terrorista de extrema derecha, ¿PP y Cs romperán sus acuerdos con VOX? Lo dudo. Los tienen atrapados en la foto de Colón», tuiteaba.