El diario The New York Times ha publicado este domingo un artículo en el que explica como Vox hace uso de la Ley de Memoria Histórica para eliminar los monumentos que recuerdan a las figuras socialistas de la década de 1930.

Según el rotativo, «los políticos de izquierda en España han trabajado a lo largo de los años para eliminar los símbolos que conmemoran al ex dictador general Francisco Franco de los espacios públicos en todo el país y ahora sus oponentes políticos están tratando de usar la misma ley para persuadir a las autoridades de Madrid de borrar los monumentos a los rivales de Franco».

El pasado jueves 15 de octubre, el Ayuntamiento de Madrid ha procedido a retirar la placa en recuerdo de Francisco Largo Caballero de la plaza de Chamberí, «un socialista que se convirtió en primer ministro del gobierno republicano en 1936, pocos meses después de que Franco y otros generales iniciaran un golpe militar que sumió a España en una guerra civil», explica The New York Times.

Y añade: «Largo Caballero huyó a Francia cuando Franco reclamó la victoria en 1939. Más tarde fue arrestado durante la ocupación nazi y enviado al campo de concentración de Sachsenhausen. Murió exiliado en París en 1946. La placa fue retirada el jueves, el 151 aniversario de su nacimiento».

Según The New York Times, el responsable de prensa del partido de extrema derecha, Juan E. Pflüger, tras la retirada de la placa dijo que la acción era una advertencia a la coalición izquierdista que lidera el gobierno nacional de que la legislación, llamada » ley de la memoria histórica «, debería ser abolido.

La Ley de Memoria Histórica fue aprobada por el Congreso de los Diputados en 2007 con el objetivo de condenar al franquismo y prohibir la exaltación de líderes o símbolos relacionados con el golpe militar y la Guerra Civil española de los años treinta.

El año pasado, el gobierno español usó esa ley el año pasado para exhumar los restos de Franco de la Basílica del Valle de los Caídos, a las afueras de Madrid.

Tras la advertencia de Vox: «Derogad la Ley de Memoria Histórica. Primer aviso», el presidente del Gobierno Pedro Sánchez respondió en Twitter: «En un país democrático, la amenaza es inadmisible. Sigamos construyendo una España digna de quienes lucharon para que hoy seamos lo que somos: libres. No permitamos que el odio impregne nuestra sociedad. Frente a los que quieren dividir, unidad. Frente al fascismo, Democracia».

El rotativo considera que España lleva mucho tiempo dividida y que la disputa se ha intensificado desde 2018, cuando Pedro Sánchez asumió el cargo y se comprometió a recuperar la Ley de Memoria Histórica aprobada bajo el Gobierno socialista de José Luis Rodríguez Zapatero.

A iniciativa de Vox y haciendo uso de esta ley el Ayuntamiento de Madrid aprobó retirar las calles que recuerdan a los ministros socialistas Francisco Largo Caballero e Indalecio Prieto, así como las estatuas y placas colocadas en su honor.

Tras esta decisión, el portavoz de Vox Javier Ortega Smith aseguró que «personajes siniestros de nuestra historia no deben formar parte de los nombres de las calles y plazas». «No es revisionismo, es acabar con la mentira histórica», ha defendido.

El presidente del partido de extrema derecha, Santiago Abascal, también se ha pronunciado al respecto y ha escrito a través de su cuenta de Twitter: «VOX le da al PSOE a probar de su propia medicina. ¿No queréis memoria histórica? Tomad dos tazas».