«Las nuevas medidas de bloqueo afectan de manera desproporcionada a las personas económicamente más vulnerables de la región de la capital». De esta forma avisa el prestigioso diario New York Times lo que han causado las medidas tomadas por Ejecutivo de Ayuso en Madrid y que han dividido la ciudad en ricos y pobres.

El diario dedica un extenso artículo a la gestión de la pandemia pandemia en la capital de España, señalando que ha golpeado de forma «desproporcionadamente dura» a los distritos más económicamente vulnerables poniéndolos bajo nuevas medidas de confinamiento, mientras los residentes en áreas más pudientes se pueden mover libremente.

Ricos y pobres en Madrid
Ricos y pobres en Madrid

En el artículo se detalla el caso concreto de un jardinero de Puente de Vallecas que trabaja en un parque público de un distrito acomodado de Madrid y que ve cada días como mientras en su barrio los parques están cerrados, hay restricciones para bares y restaurantes y las calles están vacías, en el centro de la ciudad la vida sigue con la normalidad propia de la pandemia.

Ricos y pobres

El reportaje realizado por el corresponsal Raphael Minder analiza cómo está afectando las restricciones selectivas en los distintos distritos madrileños, profundizando en la división social entre ricos y pobres. «El millón de personas que viven en los 45 vecindarios cerrados están cada vez más irritados por las restricciones, especialmente porque pueden ver que los residentes de las áreas acomodadas son libres de viajar a la mayoría de los lugares que les gusta», afirma Minder.

Explica el texto que numerosos habitantes de los distritos afectados se están manifestando contra las medidas que muchos sienten que están priorizando los trabajos y están motivadas por intereses económica más que por bienestar de la población. Detalla que el enfado de los distritos más pobres se vio inflamado por las declaraciones de la presidenta madrileña Isabel Diaz Ayuso que culpó de los rebrotes al «modo de vida de los inmigrantes».

Señala también Minder en su texto en el New York Times que la lucha entre el gobierno regional y central «que han fracasado en coordinar su respuesta y alimentan un juego de culpabilización partidista» y resalta que estas medidas selectivas de confinamiento afianzan las divisiones sociales y estigmatiza a los distritos más pobres al señalarles como culpables de los rebrotes.