La crisis provocada por el anuncio de las medidas antiaborto del vicepresidente de la Junta de Castilla y León, Juan García-Gallardo, parece que no va a tumbar el matrimonio de conveniencia de PP y Vox.

De momento están aguantando el tipo y todo indica que lo seguirán haciendo, al menos hasta que vislumbren el futuro después de las municipales de mayo. Ahí, el PP verá si tiene que seguir pactando con Vox o si, por el contrario, pueden romper su matrimonio y convocar elecciones anticipadas antes de que acabe el año.

Después del maremoto provocado por las medidas antiaborto, ni el Partido Popular ni Vox se pronuncian sobre si la coalición corre peligro.

Ni la crisis provocada por el anuncio de las medidas antiaborto de Gallardo es capaz de romper la coalición de PP y Vox / Imagen: EFE
Ni la crisis provocada por el anuncio de las medidas antiaborto de Gallardo es capaz de romper la coalición de PP y Vox / Imagen: EFE

Mientras tanto, tal y como informa El Plural, se supone que alguien en la Consejería de Sanidad está redactando un protocolo, que nadie ha visto, que consiga equilibrar lo que Juan García-Gallardo afirma y Alfonso Fernández Mañueco rechaza.

Tampoco se sabe lo que dirá el protocolo ni qué instrucciones se darán a los equipos médicos, que a pesar de que el paquete de medidas entraba en vigor este lunes no tenían ninguna.

Hace un año, cuando Alfonso Fernández Mañueco se arriesgó a convocar elecciones el resultado no fue el esperado, de modo que ahora, cuando sospechan que la ciudadanía ha perdido la fe en un PP que se deja arrastrar por Vox y muestra falta de autoridad, sería una temeridad convocar elecciones anticipadas sin red salvavidas y toca esperar a las municipales.
Si el PP consigue buenos resultados y las encuestas se muestran a su favor, diversas fuentes apuestan por una nueva convocatoria anticipada, sino no queda otra que seguir aguantando.

Nadie se explica por qué se permitió que el vicepresidente Gallardo baje al salón de actos del Palacio de la Asunción a soltar una bomba como la del jueves pasado ante el silencio cómplice del portavoz de la Junta.

Lo mismo sucedió cuando se anunciaron las primeras ayudas para los afectados de la Sierra de la Culebra y los recortes a empresarios y sindicatos que tumbaban el diálogo social.

La única explicación posible, según El Plural, es que Gallardo sabe que de él depende que Mañueco siga en la Presidencia y por eso Vox consigue sus propósitos. El partido de ultraderecha, aunque no gestione, lidera la agenda política, y arrastra a su socio.

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