Excarcelación de presos recluidos ilegítimamente en Nigeria: el poder del Movimiento Knifar de mujeres

Las autoridades nigerianas deben dejar en libertad de inmediato a los que aún están bajo custodia militar.

En reacción a la liberación de centenares de esposos de mujeres del Movimiento Knifar —integrado por más de 2.000 mujeres nigerianas desplazadas que hacen campaña por la liberación de sus esposos, recluidos de forma ilegítima bajo custodia militar— Osai Ojigho, directora de Amnistía Internacional Nigeria, manifestó:

“Acogemos con satisfacción la liberación de los 600 hombres, entre los que hay esposos de mujeres del Movimiento Knifar, que estaban recluidos de forma ilegítima en el cuartel de Giwa y la Prisión de Máxima Seguridad de Maiduguri. No obstante, continúan recluidos ilegalmente al menos otros 600 que nunca han sido juzgados, situación que pone en riesgo su vida y provoca un sufrimiento permanente a sus familias. La detención ilegítima prolongada en centros militares horrendos es una violación grave de derechos humanos.”

“Algunos de los hombres que han quedado en libertad contaron a Amnistía Internacional que estuvieron recluidos ilegalmente durante más de seis años y que, en ese tiempo, nunca se les dijo que estaban detenidos ni de qué se les acusaba. A muchos se les negó el acceso a un abogado o a visitas y contacto con familiares.”

“Entre los miles de desaparecidos desde el comienzo del conflicto con Boko Haram, demasiados han sido víctimas del programa de detención ilegítima de las fuerzas armadas. Las autoridades nigerianas deben dejar en libertad de inmediato a los que aún están bajo custodia militar, e investigar y enjuiciar a los responsables de los delitos perpetrados por las fuerzas armadas. A los que han quedado en libertad deben proporcionarles justicia y reparación —incluida atención psicosocial— por los años que han pasado encerrados en centros militares.”

“Amnistía Internacional también rinde homenaje a la valentía de las mujeres del Movimiento Knifar que continúan atreviéndose a alzar la voz frente a la injusticia, a menudo asumiendo un gran riesgo personal.”

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