Tras la publicación del Real Decreto que fija el nuevo Salario Mínimo Interprofesional (SMI) para 2019 en 900 euros mensuales, es importante destacar que los funcionarios de los grupos B, C1, C2 y Agrupación F, perciben sueldos por debajo del SMI, concretamente de 889,68; 764,19; 636,01 y 582,11 respectivamente.

Los empleados públicos vuelven a sufrir de esta manera una discriminación salarial en relación con los trabajadores de la empresa privada a pesar de que esos salarios se ven completados, en ocasiones, por una serie de complementos. Esa diferencia salarial con respecto al SMI tiene su repercusión negativa en el cálculo de muchas percepciones en diferentes situaciones administrativas, como ocurre con los anticipos de salario, que se conceden únicamente en relación al sueldo base, por lo que los complementos no son una solución.

Por otra parte, la situación de los funcionarios en prácticas, que únicamente perciben durante el periodo de formación el salario base sin complemento de destino, ni complemento específico, en la mayoría de los casos muy por debajo de los 900 euros fijados por el Gobierno como SMI.

Aquellos trabajadores públicos que se reincorporan tras un periodo de excedencia y se encuentran en situación de expectativa de destino, perciben solo sueldo base y trienios, por lo que en la mayoría de los casos sus retribuciones reales quedan muy lejos también del SMI.

Es necesario que se pongan en marcha las actuaciones necesarias para conseguir el incremento del sueldo de los funcionarios públicos de los grupos afectados, hasta hacerlo coincidir, como mínimo, con el SMI de 900 euros mensuales, en 14 pagas.