Esta es una historia antigua, tanto como la explotación: es la historia del patriarcado. Esta es la historia de una mujer con miedo. Con miedo a ir a trabajar, con miedo a la precariedad, con miedo al futuro de su familia si daba un paso adelante, con miedo a que la sociedad la juzgara. Esta es la historia de una mujer valiente que a pesar de todas las voces que querían intimidarla estuvo dispuesta a contar su verdad. Es la historia de una mujer que ya no quiso seguir viviendo con miedo.

Esta es la historia de las compañeras que estuvieron dispuestas a creerla, a arroparla, a decirle que no estaba sola y que la iban acompañar. Esta es la historia de los sanos hijos del patriarcado que vieron temblar sus privilegios y pusieron en marcha los resortes del sistema. Esta es la historia de la sororidad entre mujeres y entre la clase trabajadora. Esta es la historia de las que se organizaron contra la explotación en la hostelería y el comercio. Esta es la historia de cómo el sistema condenó y encarceló a quien se atrevió a alzar la voz.

Esta es la historia de quienes salieron a la calle a revindicar porque se cansaron de ver que “el sistema” las olvidaba. Y durante un tiempo en las calles de Xixón se sabía que había un sindicato de iguales que entendía tu situación, que tejía redes, que te apoyaba y te amparaba. Molestaba, claro que molestaba. Molestaba a los empresarios y también a las fuerzas represivas del Estado, que para eso están, para desmontar los movimientos sociales, para imponer la paz de los que mandan. Para guardar los silencios de los poderosos.

Esta es la historia de cómo se usó la precariedad y la desprotección de una trabajadora para crear un relato que infundiera miedo a sus iguales. Esta es la historia de la Represión. Así empezaron las detenciones irregulares y el hostigamiento. Y así las sacaron de sus casas, las detuvieron con una única intención: se acabó la lucha en la calle. Pero resultó que no eran sus casas, ni sus calles, ni sus cuerpos. Resultó que enfrente se encontraron con todas las compañeras que no estaban dispuestas a abandonar. Resultó que enfrente se encontraron a un sindicato que no estaba dispuesto a poner precio a la dignidad de sus compañeras. Resultó que enfrente solo se pedía el cumplimiento de SU ley: que se cumplan los convenios y se respeten nuestros derechos.

Más de treinta personas hemos sido llamadas a declarar, hemos sido absueltas de infinidad de denuncias presentadas durante los últimos años, absueltas también de injurias, calumnias, suplantación de identidad, falsas denuncias… delitos que dieron origen a la querella y desaparecen ahora por arte de magia.

Sin embargo, las siete elegidas nos enfrentamos a penas de tres años y medio de cárcel y una multa que ronda los 150 000 euros. No hemos robado a nadie, no hemos asaltado con fuerza, no hemos violado, no hemos pegado a nuestro vecino ni hemos usurpado objetos sagrados. Solo hemos dicho NO a los sanos comportamientos del patriarcado. Y por ello quieren condenarnos a galeras.

No les entra en la cabeza que las mujeres trabajadoras tengamos derechos. Y es por ello por lo que tras armar un caso sin ninguna consistencia pretenden amilanar nuestra solidaridad. El mero hecho de hacer sindicalismo para defendernos como trabajadoras es interpretado por la justicia, los policías y los empresarios como delincuencia.
Si nos condenan a galeras, remaremos. Pero no remaremos para mover sus barcos de guerra, no remaremos para atemorizar a otras poblaciones, no remaremos para que otras se enriquezcan. Remaremos para que cada persona pueda vivir en condiciones dignas, donde no haya trabajos precarios, donde se pueda conciliar la vida familiar y la laboral, donde haya justicia para nuestra clase.

No somos las únicas. Trabajadores de ALSA, EBHI, TUA, VAUSTE están imputados policialmente a la espera de condenas penales por luchar contra la precariadad, los despidos los ERES etc…

¿Cuántas veces dirías: “¿Hay que moverse, no se puede tolerar esto…”? Pues es la hora de remar juntas y el remo de las trabajadoras es la solidaridad. Si los de arriba solo entienden de dinero y poder y no tienen escrúpulos, demostremos que a nosotras nos mueve la dignidad, el apoyo mutuo y la justicia social. El día 10 tienes una cita inexcusable.

¡Por nosotras, Por todas!

CNT, CSI, CGT, SUATEA, CS La Semiente, CS La Xusticia, CS L’apiaderu, CS La LLume, Llar El Mataderu, Llar La Llegra, Milenta Muyeres, Les Rudes, Fuerza Muyer, Muyeres Rurales del Oriente d’Asturies, Feminismos por los derechos humanos, Bloque Críticu Estudiantil, Comité d’Asturies pola Amnistía, Coordinadora en defensa de las pensiones Asturias, Ecoloxistes n’Aición d’Asturies, Podemos, PCE, PCTE, Andecha Astur, Anticapitalistes

Para sumarse a la convocatoria escribir a: gijon@cnt.es

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