
«Nuestros derechos no son negociables». Así, con este lema desplegado en una pancarta por las activistas feministas del movimiento Me Too del Parlamento Europeo, ha entrado en una sala de la Eurocámara el secretario general de Vox, Javier Ortega, que ha venido a hablar de la españolidad de Europa –»sin las Navas de Tolosa y Carlos V las mujeres que hay aquí vestirían burka»– y la españolidad de Catalunya.
Los eurodiputados de ERC, Jordi Sebastiá, y de BNG, Ana Miranda, han entrado en la conferencia después de expresar su rechazo a la entrada. «No entendemos el doble rasero de prohibir el acto del president Quim Torra y Carles Puigdemont y se permite este acto», ha dicho Sebastiá. «Estamos en contra de este acto de un grupo de ultra derecha», ha dicho Miranda, luciendo un gran «No Pasarán» en su camiseta.
«Europa es libertad», ha dicho el secretario general de Vox, Javier Ortega, al entrar en la Eurocámara ante la protesta del #MeTooEP y de los eurodiputados de ERC y BNG.
«España es una de las naciones históricas más antiguas de Europa», ha dicho Ortega, «cuna de la democracia, por las Cortes de León, porque ostentamos la lengua española, y porque somos el lazo de conexión histórica con las naciones hermanas de hispanoamérica, que Europa ha dejado de lado ante las dictaduras castristas y bolivarianas».
«Hay que ponerle coto al secesionismo», ha proseguido Ortega, «que niega los derechos del Estado nación, un secesionismo que miente en cuanto a la historia, la economía, la política y la sociedad. La soberanía nacional no se puede parcelar ni dividir, que es el fruto de generaciones a lo largo de siglos de historia, que no puede tirarse por la borda en el sumidero de la historia en un fin de semana de borrachera democrática. Es la mayor traición a las generaciones futuras que tienen el derecho de disfrutar de una gran nación como es España en un espacio de libertad como es Europa».



























