La Xunta de Persoal y la Sección Sindical (CIG) del principal hospital de Lugo presentan denuncia contra la gerencia de zona del Servizo Galego de Saúde de la Consellería de Sanidade por sus numerosos incumplimientos de la normativa vigente en materia de protección sanitaria. Este requerimiento se une al presentado hace pocos días contra las actuaciones de la Consellería de Política Social por su deficiente actuación en las residencias de mayores, menores y personas con discapacidad dependientes de la Xunta.

El personal del Hospital Universitario Lucos Augusti exige que se obligue a la Administración gallega a adoptar las medidas de protección que sean pertinentes para garantizar su seguridad / xunta.gal

En su escrito, presentado ante la delegación provincial del Ministerio de Trabajo y Seguridad social, solicitan que la Inspección proceda a la comprobar de manera inmediata la situación existente en el Hospital Universitario Lucus Augusti, se depuren responsabilidades y se obligue a la Administración gallega a adoptar «las oportunas medidas de prevención y protección que la situación requiere».

Según exponen los denunciantes, la organización asistencial por parte de la Estructura de Xestión Integrada del Servizo Galego de Saúde para las comarcas de Lugo, A Mariña y Monforte de Lemos está siendo «lenta e insuficiente» y los trabajadores y trabajadoras del centro, calificados como de «alto riesgo» por su potencial contacto con personas infectadas por coronavirus, están contando «con un nivel de protección inferior a otros colectivos».

Para los colectivos, el procedimiento de actuación del SERGAS se está llevado a cabo «en base a criterios obsoletos», dado que en este momento hay conocimiento de que uno de los mayores riesgos es precisamente «la capacidad de contagioi de las personas asintomáticas o con síntomas leves».

Según indican, el pasado 20 de marzo el Servizo Galego de Saúde envió un correo electrónico al personal sanitario no facultativo en el que aunque se indicaba la necesidad de mantener una distancia de seguridad mínima «en las salas y en el relevo» se obligaba a realizar «encamados» sin los medios de protección necesarios.

Por otra parte -señalan-, «se está dando la circunstancia de que el personal de transporte sanitario cuenta, en la mayoría de los casos, con mayores medidas de protección que el personal del propio hospital» suponiendo un riesgo no sólo para la plantilla, sino para los propios enfermos y sus familias.

Asimismo, y «en contra del criterio indicado para el resto de la población», al personal que estuvo en contacto con casos confirmados de COVID-19, «se le está diciendo igualmente que tiene que venir a trabajar» cuando ni siquiera se dispone de los medios de protección adecuados no sólo para el personal sanitario, sino el de limpieza, administrativo y cocina, lo que está provocando entre la plantilla del centro «un estrés emocional grave».

Desde los colectivos se urge a dotar de material a todas las trabajadoras y trabajadores del centro, tanto de guantes de nitrilo como mascarillas de seguridad, batas desechables y gafas de protección porque tal como se está gestionando la crisis desde la autoridad administrativa de la Xunta «no se está evitando el riesgo de contagio» al obviar «los criterios preventivos más básicos en materia de salud laboral para evitar la propagación de la enfermedad».