La diputada de Vox en el Parlamento de Andalucía, Ángela Mulas, ha arremetido contra el Ingreso Mínimo Vital. Sin embargo, lo que comenzó siendo una intervención sobre la prestación terminó siendo un discurso xenófobo contra los inmigrantes y menores extranjeros no acompañados.

Respecto a esta nueva prestación la diputada comenzó diciendo: «La nueva renta mínima deja a las Comunidades Autónomas la decisión de si eliminan sus rentas mínimas para que sean sustituidas por la estatal, o bien destinan ese gasto a otras partidas o complementan la renta mínima estatal para que los desfavorecidos reciban más dinero. Esa decisión recaerá en cada una de las Comunidades y el Gobierno central se desentiende de lo que puedan hacer. No están obligados a eliminarlas. De hecho, como el Gobierno no va a tener en cuenta las rentas mínimas autonómicas que están cobrando algunas familias, se puede dar el caso de que si las CCAA decidieran mantener la suya en algunos hogares se reciban simultáneamente ambas ayudas, con lo cual es buen momento para reformular los requisitos de acceso a las rentas de inserción en Andalucía».

Además pidió que ser español no puntúe menos que ser extranjero y que prime el tiempo cotizado anterior a la petición de ayuda. De esta manera, según Mulas, se evitaría el «efecto llamada», la injusta situación de que una familia extranjera quede por delante de una familia andaluza o de que personas que nunca han trabajado ni aportado al Sistema queden por delante de personas que con su trabajo han contribuido al sostenimiento de este y que están en situación de penuria por circunstancias no buscadas, no porque hagan de la subvención su modo de vida.

Para la parlamentaria uno de los riesgos de esta prestación es que fomente la economía sumergida o bien que sus receptores caigan en la tentación de dejar de buscar trabajo y conformarse con la paga del Estado. Y señaló que para evitarlo debería articularse un mecanismo que obligue a los perceptores de la ayuda a aceptar cualquier empleo que les surja.

«Aceptamos la inmigración que viene a trabajar, a aportar. No podemos aceptar una inmigración que viene directamente a vivir de las ayudas sociales, porque esas ayudas no surgen de la nada, sino del esfuerzo de los españoles que pagan vía impuestos aproximadamente la mitad de su salario», afirmó la diputada y rechazó «una inmigración que venga, como ya se está anunciando en Marruecos, masivamente a vivir sin trabajar a costa del esfuerzo de los españoles».

Mulas continuó con su discurso racista: «Todo inmigrante ilegal debe ser devuelto a su país de origen y quedarse fuera de cualquier cobertura social de España de por vida. Y en cuanto a la medidas de los MENA, ¿les parecen pocos recursos que nos cuestan 8.000 € al mes cada uno de ellos? Lo que hay que hacer es devolverlos con su familia».

José Luis Escrivá, ministro de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, ha desmentido el argumento, también esgrimido por Santiago Abascal, del «supuesto efecto llamada» señalando que el artículo 14 de la Ley de Extranjería no posibilita en ningún caso a personas que estén en una situación de irregularidad administrativa en España recibir ninguna prestación de la Seguridad Social.

Según se recoge en el BOE uno de los requisitos para poder acceder al Ingreso Mínimo Vital es haber residido de manera legal en España durante al menos un año.