Las protestas, los toques de queda, los saqueos y la ira siguen sacudiendo a Estados Unidos tras la muerte de George Floyd, un afroestadounidense de 46 años, que murió asesinado después de que un policía le presionara el cuello con la rodilla durante más de 8 minutos.

Barack Obama, expresidente de los Estados Unidos, tras la muerte de Floyd, abogó por combatir la discriminación y ha asegurado que las movilizaciones intensificadas durante el fin de semana evidencian una frustración «auténtica y legítima» tras «décadas» de malas praxis en la administración.

Además las ha calificado de «valientes» e «inspiradoras» y ha señalado que se desarrollan en su «abrumadora mayoría» de forma pacífica, y confía en que sirvan como catalizador del «cambio real», tanto en el ámbito policial como en el político.

«La abrumadora mayoría de los manifestantes son pacíficos, valientes responsables e inspiradores». «Merecen nuestro respeto y apoyo, no condena», ha señalado.

Según el exmandatario , «la pequeña minoría» que recurre a la violencia, «sea por enfado o por mero oportunismo», ponen en riesgo a la población y desvían la atención de la «causa mayor» que hay detrás de las protestas. «Si queremos que nuestro sistema judicial y la sociedad en su conjunto se comporte de una forma más ética, nosotros mismos tenemos que ser un modelo», ha añadido.

Obama ha cuestionado también que «solo las protestas y la acción directa pueda llevar al cambio» en Estados Unidos y que la participación en procesos electorales como el de noviembre sean «una pérdida de tiempo», en la medida en que cualquier aspiración social requiere de su réplica en «leyes y prácticas institucionales concreta».

Esto, «en democracia, solo ocurre cuando los gobernantes responden a nuestras demandas», lo que empieza a juicio de Obama por los niveles locales y estatales, ya que de ellos depende en gran parte las reformas que requerirían las fuerzas de seguridad. Además aunque ha reconocido que es necesario que a nivel federal cargos como el presidente «reconozcan el papel corrosivo que ejerce el racismo en la sociedad», cree que esto no basta.

«Son los alcaldes y los directivos de cada condado los que designan a la mayoría de mandos policiales y negocian los acuerdos colectivos con los sindicatos de Policía. Son los fiscales de distrito y los del estado los que deciden si investigan o no y si imputan a los implicados en malas prácticas policiales», ha añadido.

Obama ha apuntado que la participación de gente joven en las elecciones locales es muy baja, por lo que ha pedido la participación ciudadana a todos los niveles. «Si queremos el cambio real», ha añadido, «no tenemos que elegir entre protestar y hacer política. Podemos hacer ambos».

También ha propuesto «canalizar» el enfado hacia iniciativas «pacíficas, sostenidas y eficaces» apostando por presentar propuestas lo más concretas posibles, para lo cual la Fundación Obama ha elaborado un listado de recursos y organizaciones con los que poder contactar para emprender «acciones concretas» con las que lograr el cambio en Estados Unidos.