En relación al tema de la eutanasia, Ginés García Beltrán, obispo de Getafe, ha señalado que es inmoral, después de que este jueves 17 de diciembre el Pleno del Congreso haya aprobado la ley orgánica que la regula. «Por más mayoría que tengan la eutanasia es inmoral. Algo funciona mal en una sociedad cuando en la sede de la soberanía del pueblo se aplaude a la muerte. La vida no es fruto de las encuestas sino un don que se recibe y se entrega, no se quita», escribía en Twitter.

El pasado miércoles también publicaba otro mensaje en la misma red social en el que se podía leer: «La eutanasia es un fracaso. Una sociedad no puede aprobar leyes que matan sino que protege, cuida y acompaña. Es lo que necesitan las personas vulnerables y lo que más nos humaniza a todos. Hoy nos unimos a la Jornada de oración y ayuno a favor de la vida».

El obispo de Getafe (Madrid): "Por más mayoría que tengan, la eutanasia es inmoral"
El obispo de Getafe (Madrid): «Por más mayoría que tengan, la eutanasia es inmoral»

Estas palabras de García Beltrán son un pensamiento común en la Iglesia. También sobre el tema se ha pronunciado el secretario general de la Conferencia Episcopal y obispo auxiliar de Valladolid, Luis Argüello, quien ha lamentado en su perfil de Twitter que se acepte con indiferencia el aborto y la eutanasia algo que pone de manifiesto “una enfermedad espiritual que precisa una respuesta adecuada: oración y ayuno”. “Quiera Dios que se reavive la conciencia y aumente el compromiso en favor de la vida”, ha señalado.

“No es lo mismo dejar morir y cuidar en el momento final que provocar de manera activa el fallecimiento de alguien”, ha reflexionado.

Ayer mismo, el obispo auxiliar de Valladolid publicaba un tuit en el que se podía leer: «La ley de eutanasia, seguramente, se aprobará, pero la lucha de promoción de conciencia sobre la dignidad de la vida humana y sobre los cuidados continúa».

Por su parte, el arzobispo de Sevilla, Juan José Asenjo, ha defendido que Dios es «el único dueño de la vida» y «ni el interesado» ni sus familiares pueden «acortarla». Además ha señalado de que «la vida debe ser respetada en cualquiera de sus momentos», incluso en «su ocaso natural», manifestando que la eutanasia no es sino un «eufemismo que esconde otra realidad».

«Esta norma estipula algo intrínsecamente perverso o inmoral, como disponer de la propia vida cuando uno estima que ya no tiene sentido o ya no es productiva para la sociedad», pese a que «el único dueño de la vida es Dios nuestro señor», con lo que «nadie puede acortarla, ni el interesado, ni su familia ni mucho menos los médicos, que han jurado defender la vida en todas sus fases», ha zanjado.

Las claves de la ley de la eutanasia

Según la nueva ley de la eutanasia, puede tener acceso a ella todo aquel que sea mayor de edad, tenga nacionalidad española o residencia legal en España y ser consciente en todo momento de la solicitud. Además, esta puede ser retirada cuando el solicitante lo desee.

Asimismo, el paciente, quien debe padecer una enfermedad grave e incurable o padecer una enfermedad grave, crónica e invalidante, debe tener toda la información médica sobre su proceso y conocer todas las alternativas a este. Tiene que rellenar dos formularios, con una diferencia de 15 días entre cada uno de ellos, dejando claro su consentimiento de manera voluntaria.

El paciente dará su consentimiento hasta en cuatro ocasiones para llevar a cabo el trámite. En el caso de un suicidio asistido, el paciente se administrará él mismo la sustancia y estará en observación hasta su fallecimiento. En el caso de la eutanasia permanecerán con él el médico profesional y resto de profesionales sanitarios hasta su muerte.