Ciudadanos sufrió el 10N una hecatombre a nivel nacional, y perdió en Galicia el escaso terreno ganado apenas unos meses antes: dos diputados en el Congreso, uno por A Coruña y otro por Pontevedra. Ahora teme terminar siendo fagocitado por el PP de Alberto Núñez Feijóo. Ademas, el auge de Vox amenaza con darles la puntilla.

Desde hace unos meses, el partido ha encadenado varias crisis y un sinfín de dimisiones. La última, la de la secretaria de Relaciones Institucionales, María José García Hidalgo. Antes que ella, en diciembre,  dejo su cargo el coordinador provincial de Lugo, Jacobo Vázquez,  alegando «motivos personales».

Vídeo Recomendado:

Poco antes también había dimitido la portavoz autonómica, Olga Louzao. En julio se marchó la responsable de Programas de Ciudadanos Galicia, Ángeles Fernández Ramil, que estaba a las órdenes de Toni Roldán, su superior a nivel nacional.

El principal malestar de los críticos se dirige contra el secretario de Organización y concejal en Ourense, Laureano Bermejo, uno de los hombres de confianza de Fran Hervías, quien pese a anunciar que dejaba sus responsabilidades en la Ejecutiva tras la marcha de Rivera se mantiene en Organización pero ahora en la Gestora. Este viernes Hervías y el presidente de este órgano de transición de Ciudadanos, Manuel García Bofill, viajaban hasta A Coruña para reunirse con los afiliados en una de las asambleas que están promoviendo por las principales agrupaciones.