El expresidente de Ecuador Rafael Correa ha hablado en su programa de televisión ‘Conversando con Correa’ al aclamado escritor y director de cine estadounidense Oliver Stone.

La charla entre Rafael Correa y Oliver Stone comienza con el director explicando que el sistema en el que vivía no le gustaba, así que se unió a la Marina Mercante y se fue a Vietnam, país al que volvió junto a las Fuerzas Armadas. Una experiencia que le daría «un enfoque diferente de la vida».

Stone indicó que desde la caída de la Unión Soviética en 1991, «las cosas repentinamente tomaron una dirección en la que EE.UU. se sintió con más y más poder, sintió que era el único poder, la fuerza dominante en el universo, y empezó a comportarse cada vez más como tal. Fueron directamente a la guerra en Irak, Panamá y Granada, y volvieron, por supuesto, a Irak y luego a Afganistán. Fue una tras otra, una guerra tras otra. Está muy metido en la psique, los medios de comunicación lo han aceptado».

«EE.UU.» -dice Stone- «es la mayor hipnosis activa que jamás ha visto el mundo (…) vende el mismo cuento, una y otra vez, de que es el mejor país del mundo. Las pruebas demuestran lo contrario. Un gran número de personas fueron asesinadas en todos esos países: desde Irak a Siria, Afganistán, Vietnam, Corea…».

Correa recuerda durante la conversación que «los grandes imperios se han derrumbado por abrir demasiados frentes» y también «por mantener guerras que no se pueden ganar y que se sostienen a través del tiempo contra enemigos que jamás se van a rendir». «Objetivamente, Trump ha hablado mucho, pero ha hecho poco. Las sanciones a Venezuela comenzaron con Obama», sostiene el expresidente ecuatoriano.

El cineasta hace hincapié en el hecho de que en «EE.UU. ya no hay una verdadera izquierda». «Se trata de unos partidos de derecha luchando contra otros partidos de derecha. Solo existen grados», afirma. Respecto a Trump, comenta: «Lo peor y lo más peligroso es que rompió el acuerdo nuclear (…) Estamos poniendo al mundo entero en riesgo de una guerra nuclear, estamos desarrollando agresivamente nuevas armas nucleares (…) Lo que ha hecho es desestabilizar al mundo».

«Me quedó claro: no hay modo de ganar el debate sobre Sudamérica», indica Stone, que califica de «comedia» sucesos como los que ocurrieron en Brasil con el ‘impeachment’ de la expresidenta Dilma Rousseff y la posterior encarcelación de Lula.

Un extremo con el que está de acuerdo Correa, quien también tilda de comedia lo ocurrido en Bolivia y en Venezuela, con el autoproclamado presidente Juan Guaidó, reconocido por Washington.

«Lo de Bolivia es impresentable. Es un claro golpe de Estado, pero tú ves la doble moral internacional: reconocen enseguida ese Gobierno de facto si es funcional a sus intereses», razona Correa. «Ya no matan a las personas, sino que matan la reputación de los líderes de la izquierda», apostilla.

Para terminar, Stone reflexiona: «Lo mismo que ha pasado con la Unión Soviética, pasará con EE.UU. (…) algo va a suceder porque nos hemos llevado al límite, estamos corrompiendo completamente la historia. Por desgracia, porque quiero a mi país, nos hemos convertido en una fuerza del mal. Una fuerza del mal contra la gente. Contra la gente que quiere reformas, la que quiere cambiar las cosas».