El Comisionado Nacional de los Derechos Humanos de Honduras, Roberto Herrera, expresó este lunes su repudio ante los graves hechos de violencia que han ocurrido en el país, que han dejado muchos lesionados, detenidos, destrozos en edificios y el incendio de al menos cuatro inmuebles.

Herrera indicó en un comunicado que «repudia cualquier tipo de violencia, porque la misma sólo genera odio, hostilidad y más violencia, que perjudica principalmente a los sectores más vulnerables de la población».

Agregó que los funcionarios encargados de aplicar la ley deben «respetar la libre manifestación y evitar el empleo excesivo de la fuerza mediante la utilización desproporcional e indiscriminado de bombas lacrimógenas».

El defensor del pueblo hondureño señaló que la libertad de reunión y la manifestación pacífica deben «respetarse», mientras que las autoridades deben «favorecer su pleno ejercicio, siempre que no haya alteración del orden público por parte de quienes se manifiestan o amenazan contra derechos de terceras personas o la propiedad pública o privada».

Destaca que toda reunión y manifestación debe «ser pacífica por su objetivo final, así como por su procedimiento mediante el cual se desarrolla», ya que la persona que «utiliza piedras altera el orden público y daña la propiedad pública o privada o causa daños a terceros debe sujetarse a la aplicación objetiva de la ley».

El ombudsman hondureño también dijo que es «injustificable y repudiable la agresión» hacia periodistas, e instó a los manifestantes y políticos a iniciar un diálogo para buscar «soluciones permanentes por los medios pacíficos propios de una democracia representativa y participativa».

Señaló que toda legislación aprobada debe «contar con el consenso y la participación efectiva de los diferentes sectores de la sociedad, ya que la misma es para armonizar la vida en sociedad y no para fragmentarla».

Herrera instó a los cuerpos de seguridad a «respetar» las atribuciones del Comisionado Nacional de los Derechos Humanos y «subordinarse al cumplimiento de la Constitución de la República y la Ley Orgánica» del organismo de derechos humanos.

Tegucigalpa, la capital de Honduras, ha vivido hoy un caos por el enfrentamiento entre manifestantes de los sectores de la educación y la salud.

El enfrentamiento ocurrió cuando la Policía disolvía las protestas, por un decreto aprobado la semana pasada por el Parlamento asociado a la Ley de Reestructuración y Transformación del Sistema Nacional de Salud y Educación.

El gremio de los maestros y el de los médicos rechazan lo aprobado por el Parlamento aduciendo que está orientado a privatizar la educación y la salud e implicará además despidos masivos, pese a que las autoridades del Gobierno y el Parlamento han reiterado hoy que no es cierto y que lo que ha ocurrido es mala información de sectores de oposición que están politizando el tema.

Los manifestantes, muchos con el rostro cubierto, destruyeron en el centro de Tegucigalpa cristales de negocios de comidas rápidas, entre otros, y lanzaron bombas tipo molotov contra dos edificios de la Alcaldía Municipal, uno de la Empresa Hondureña de Telecomunicaciones (Hondutel) y una farmacia situada a un costado de uno de los inmuebles municipales, informaron fuentes oficiales.

Uno de los históricos edificios municipales se localiza a un costado de la catedral de Tegucigalpa.

En el segundo inmueble municipal, siempre en el casco histórico de Tegucigalpa, había varias personas en la parte alta cuando se registró el fuego en el área media del inmueble.

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